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lunes, 7 de septiembre de 2009

Otra incoherencia

El Gobierno está haciendo del dar palos de ciego una auténtica especialidad, tal vez para adornar su reconocida habilidad en echar balones fuera. Tras el disparate de los 420 euros, el Gobierno parece haber decidido que la sanidad bien podía soportar una nueva incoherencia, a ver qué pasa. Después de ampararse de manera increíblemente absurda en unas supuestas normas de la OMS para justificar su indefinición y sus vacilaciones, el Ministerio de Sanidad ha entrado en una etapa más creativa con sus zigzagueantes políticas frente a las amenazas de la gripe. Lo único que está consiguiendo el Gobierno es lo contrario de lo que proclama intentar, a saber, que la población no sepa a qué atenerse y que el público comience a sentir miedo, lo que se deberá, sin duda, más a los temibles efectos de una política tan vacilante como confusa, que a los supuestos efectos letales del virus, que están por ver.

Un ejemplo clarísimo, y disparatado, de improvisación es la reciente decisión de excluir a la población reclusa de los llamados “grupos de riesgo” a la hora de las vacunaciones. La medida que ha tomado el Ministerio de Sanidad no encaja de ninguna manera con los principios que, según ellos mismos, deberán inspirar esas campañas. Si hay algún grupo social que esté sometido a riesgo de contagio por hacinamiento es el de los reclusos, que, además, padecen, como es notorio, un alto número de problemas sanitarios (drogas, SIDA, tuberculosis, hepatitis, etc.), y de forma mucho más intensa que el conjunto de la población.

Como la medida es impresentable, Instituciones Penitenciarias ha decidido correr una cortina de humo sobre el número de presos afectados por la gripe, y sobre los que en el futuro pudieran padecerla. Esta vez acierta el Gobierno, porque no hay mejor política informativa que la del cerrojazo cuando se quiere mantener el tipo y se toman medidas claramente absurdas.

A estas alturas no se sabe con entera certeza hasta qué punto puede llegar a ser grave la extensión de la gripe con la llegada de las bajas temperaturas, pero sí se sabe que las medidas preventivas han de ser inteligentes, coherentes y rápidas. El Ministerio de Sanidad no está haciendo nada de eso, por muchas reuniones de coordinación que celebre, o se proponga celebrar. Cuando la prevención suscita alarma, está mal hecha. Cuando se toman medidas que son contradictorias con los principios en que dicen inspirarse, es inevitable temerse que, como dice el refrán, el remedio pueda ser peor que la enfermedad.

6 comentarios:

Teresa dijo...

Estimado Don José Luis. Después de un parón comentarístico de sus artículos, por mor del verano y la pereza, pero no de su lectura, que he seguido haciendo con asiduidad, me he planteado la siguiente cuestión personal. ¿Me estoy crispando? ¿Estoy volviéndome más agresiva con tanta incoherencia y tanta mentira? ¿Esto tiene alguna solución?. Ya hemos comentado varias veces estos hechos, pero lo que no acabo de entender o quizás lo que realmente me altera la bilis, y no puedo poner otro calificativo, porque realmente me altera la bilis, es ver como este Bambi con mirada de serpiente, es capaz de comerle el tarro de semejante manera a un gran número de españoles.
Muchas veces me recuerda a los grandes iluminados dictadores del pasado, de todos los colores, a los cuales culpo de sus acciones hasta cierto punto, ya que sin unos millones de acémilas aborregadas, poco hubiesen conseguido.
Y el caso es que están encantados. No entiendo nada. Mejor dejo de escribir porque me hacen sentir mal hasta por pensar como pienso. El caso es como dijo Groucho Marx, "que me paren el mundo que me quiero bajar".

José Luis González Quirós dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José Luis González Quirós dijo...

La verdad es que la tentación de desesperarse es muy fuerte, pero hay que resistir y hablar mucho con la gente que se pueda. Nos jugamos, nada menos, que un proceso, que pudiera llegar a ser imparable de argentinización, de empobrecimiento general, especialmente cultural e intelectual, y de asentamiento de este peronismo zapateril que tan bien se muestra en Rodiezno, por ejemplo. En Argentina, por increíble que pueda parecer, siguen votando al peronismo.

Teresa dijo...

Pues ahí está el núcleo del problema. Ha dado usted en el clavo. Llevo tiempo diciendo que de una crisis económica un pais se recupera antes o después, pero de una crisis cultural se tarda por lo menos tres generaciones en recuperarse.
Lo que me crispa realmente, no es que este señor mienta, manipule, intente enfrentar y demás. Lo que realmente me angustia es que parte activa, y disfruta analfabetizando a un pueblo, y este traga, y se hunde. Como puede ser que un pais que debería de estar orgulloso de su cultura, de su historia, con memoria incluida, de su diversidad, puede consentir el bagaje cultural que aportan muchos ministros y altos dirigentes políticos, como puede consentir semejantes manipulaciones en la educación, en las telecomunicaciones.....
No puedo soportar haber luchado como lo he hecho para que me domine y gobierne la chusma. Lo siento pero ya no les tengo ni el respeto debido a las instituciones públicas, porque lo han perdido totalmente.
O el pueblo despierta de esta pesadilla, o seguirán ocurriendo cada vez con más frecuencia hechos como los de Pozuelo.
Quiero que mi pais, sea del color que sea, comunista, socialista, facha, tenga la religión que tenga, esté gobernado por quien esté gobernado, elija libremente. Y esto solo podrá ejercerlo con la fuerza de la información y el conocimiento que genera su asimilación.
La libertad de elegir entre el blanco y el negro solo se puede ejercer desde el conocimiento de la existencia de los dos, y no desde la aniquilación de uno de ellos.

José Luis González Quirós dijo...

Estoy muy de acuerdo con lo que dice, pero años de dedicación a la enseñanza me han hecho ver que siempre merece la pena intentar que las cosas mejoren... aunque no se gane ninguna batalla definitiva ni contra la necedad, ni contra la brutalidad ni contra la envidia.

Teresa dijo...

Bueno, pues si hay que luchar, lucharemos, de lo contrario mucho me temo que Atila resucita