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jueves, 13 de mayo de 2010

El revés de la trama

Este era el título de una de las novelas de Graham Greene (The Heart of the Matter) que más me impactaron en mi juventud. Apenas recuerdo sus detalles, pero sí la honda impresión que me causó, a mis dieciséis años. Luego, fui educado en una cierta trivialización del tipo de equívocos morales que novelaba el quijotesco inglés. Aprendí a meditar sobre la realidad y la apariencia, estudie a los filósofos de la sospecha, aunque yo siempre sospeche de Nietzsche, sobre todo.
Por si faltara poco, he seguido siempre con interés la política, y creo haber aprendido a distinguir sus distintas retóricas. El caso es que ando preocupado estos días con el riesgo que corremos por el desvelamiento de un Zapatero capaz de cambiar de política, por el engaño perezoso de no ver más allá del humillante humo de la circunstancia. Cuando se baja el telón, es cuando mejor se perpetra el engaño, cuando el público se muestra más propicio a creer en la magia, y por eso es imposible hacer negocio revelando la carpintería del espectáculo. Vale, de momento.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Respecto el artículo de hoy merecería la pena la reflexión de como un pais mediocre, que no tenía silla en el G20, etc.. resulta que puede poner en peligro el equilibrio financiero mundial, hasta Obama ha tenido que llamar a ZP, también habría que reflexionar sobre si estamos o no en una democracia.
Ahora, aunque sea por nuestro bien, resulta que Obama, Merkel, o Sarkozy mandan mas que nuestro parlamento.

Se echan en falta refeliones en los telediarios.

Respecto al artículo de ayer, también al hilo con los telediarios, se echan en falta que los telediarios abran con fotos de Bono, fotos de sus caballos, de sus pisos, etc,... y así un día tras otro durante 3 semanas.

Luego dicen que estamos en una democracia.

La conclusión es clara, si no hay libertad no hay responsabilidad.

José Luis González Quirós dijo...

Para anónimo: una de las cosas buenas que pudiera traer la crisis, y los errores cometidos por el gobierno para afrontarla, es que los españoles se dieran cuenta de cómo son las cosas en realidad, que dejaran de creer en los cuentos que les cuentan los que quieren embobarles para manejarlos mejor. Es difícil, pero no hay que perder la esperanza.

Anónimo dijo...

Discrepo José Luis,
los españoles somos como somos y si no vemos por la tele como nos engañan nunca nos sentiremos engañados aunque nos metan la mano en el bolsillo.

Ahora se quejan, nos quejamos, de los recortes que vienen pero nadie se ha quejado de los gastos cuando se han hecho.

Solo cuando la gente se queje de los gastos la cosa tendrá remedio.

Para ello hace falta mucha madurez y muchas ganas de informarse.

¿cre usted que este país es mas maduro que hace 20 años?, ¿cree usted que la gente ahora tiene mas ganas de informarse (que no es saber sobre la vida de la Jeusilina) mas que hace 20 años?

Yo no creo que sea así.

Teresa dijo...

No hay peor ciego que el que no quiere ver y mucho me lamento de que en esta máxima nos llevan aleccionando desde hace ya un par de décadas, por lo menos. Particularmente creo que de una crísis económica, antes o después se sale, pero en una crisis cultural, educativa, moral se tarde por lo menos dos o tres generaciones en salir.
Desde hace unas décadas, hemos mamado la corrupción impune, la manipulación de la verdad, la doble moral, la violación y aplastamiento de cualquier principio básico similar en cualquier credo o religión, el abuso de poder de, valga la redundacia, los tres poderes, con especial énfasis en aquel que más nos podía salvar del desastre por ser en teoría el más imparcial de todos, la justicia, que ya no es ni justa, y muchas veces, ni legal. Y todo esto porqué. Desde mi humilde punto de vista porque como personas ya no interesamos nada, interesamos como animales consumidores, fornicadores (ya se que suena fuerte, pero es así)sin consecuencias, adictos al juego, a las drogas....Para todo esto nos han ido poco a poco preparando. Mientras sigamos teniendo nuestra dosis diaria de estos alucinógenos varios, aunque a algunos ya poco tengan, la mayoría dejará de cuestionarse la razón del ser para simplemente existir.
Si por un golpe de mano impuesto, la economía se recupera un poco, problema solucionado, las cosas seguirán su cauce normal. Seguiremos siendo un pais de alienados a los que poco le importa que nos gobierne un blanco o un negro, porque en cuestiones de manutención no somos para nada racistas. Y es que la otra opción, el voto al PP mucho me temo que supondría solamente un lavado de cerebro social, el ocultamiento y reducción de todos estos vicios a una pequeña clase poderosa como ha ocurrido antaño.
Las cosas pueden cambiar, no todo tiene necesariamente que ser ni chicha ni limoná, pero depende de nosotros, de la sociedad en general, que es la que tiene el poder, querer asumir el esfuerzo de volver a recuperar el conocimiento y la razón suficiente para cuestionar y cambiar, pero eso cuesta sangre, sudor y lágrimas, y en un pais de felices subvencionados por la cara mucho me temo que el sufrimiento solo tiene cabida para los torpes que no han sabido subirse al carro de la buena vida.
Si a Mendez y Toxo Obama les ofrecen una buena subvención en una Trade Union Nacional, España se convierte en el estado 52 del gobierno americano.