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jueves, 29 de julio de 2010

El Príncipe de la Paz ataca de nuevo

La legendaria capacidad de Zapatero para no dejar que la realidad le arruine una de sus ocurrencias es, como se sabe, perfectamente compatible con su impavidez para decir digo donde había dicho Diego. Hay asuntos en que, sin embargo, Zapatero nunca dará marcha atrás, porque forman parte de su más íntima vocación, de sus deseos más hondos. Uno de ellos es el anhelo de pacificar, a su manera, las relaciones con ETA. No se trata de una rareza, porque se encuentra en perfecta sintonía con la idea de que la España constitucional está mal hecha, y que esa mala hechura debe ser modificada y rota para que españoles, catalanes y vascos, como él lo diría, puedan vivir en paz. La fórmula política que ha de garantizarlo será la nueva izquierda que él está creando: una coalición que impida definitivamente el triunfo de la derecha, de quienes son los responsables de las tensiones que rompen este país, según la sectaria e interesada historia con que se nutre.
En su virtud, Zapatero tendrá que pasar por encima de la sentencia del Constitucional y, sobre todo, tendrá que lograr la paz con ETA. En una entrevista reciente se ha apresurado a declarar que el fracaso del proceso de paz sembró la “solución definitiva”, o sea, que él sigue en ello. A un tiempo, y de manera harto sospechosa, el órgano oficial de la banda se las promete muy felices: algo sabrán. Este Gobierno es un desbarajuste, salvo en la coordinación de sus feos negocios con ETA, como lo demuestra la férrea armonía con que se coordinan sus acciones y sus despistes: ¿Cuánto tiempo se va a tomar el señor Fiscal, por ejemplo, para actuar contra los tres encapuchados que leyeron el mensaje de ETA durante el homenaje a Jon Anza? Es imposible atribuir a la casualidad las delicadezas del señor Rubalcaba con los inquilinos de Nanclares, los acercamientos de presos, la desaparición de De Juana Chaos, o la liberación de Usandizaga, para que se ocupe de su mami.
Los gestos del Gobierno hacia los asesinos, que se nos presentan como dóciles corderos deseosos de ser concejales de la unión de izquierdas, se multiplican y se aceleran, es decir, que el Gobierno tiene un plan porque Zapatero tiene una obsesión, y necesita exhibir algún triunfo, por más que sea aparente y vaya manchado de sangre, ante el período electoral en el que estamos entrando.
Todo indica que estamos ante una repetición del escenario de 2005. Lo que entonces podía ser visto como síntoma de la fortaleza política del Gobierno que se atrevía, insensatamente, con todo, es hoy consecuencia de su debilidad, de la necesidad de ofrecer algo que justifique de algún modo una política cobarde, miope, indistinguible de la alta traición.
España no es tan débil como Zapatero y no tiene que pagar con gestos y con prebendas el uso de las bombas y el asesinato indiscriminado de inocentes. La banda está débil, pero nuestro Gobierno lo está todavía más, y pretende sacar pecho a costa de un nuevo paso en falso que dará nueva vida a ETA para que nos amargue un poco más la nuestra. Hasta el más lerdo de los analistas reconocerá que cuando una banda de asesinos obtenga premio por sus crímenes, lo que se garantiza es que cometa tropelías mayores, porque cualquiera de sus asesinos entenderá que las mercedes han sido logradas a golpe de pistola, y que sería una necedad dejar las armas, aunque, como es obvio, haya que disimular que así se ha hecho. Hoy mismo publica este periódico que la banda ha robado materiales necesarios para montar coches-bomba. Como se ve, todos a lo suyo, la banda a matar, y Zapatero a engañarnos de nuevo, a ver si su sueño le convierte en Príncipe de la Paz, a ser posible, a título vitalicio.

[Editorial de La Gaceta ]

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hay un tema tabú en este asunto, uno de tantos, pero este es importante porque de una u otra manera todos hemos pensado en el alguna vez y por eso yo creo que merece una reflexión sin tabúes, en voz alta (bien sea en la Gaceta, en el Confi o donde usted estime oportuno.

El tabú es la ausencia de venganza de las víctimas de ETA.

Todos conocemos mas o menos el problema terrorista de Irlanda. Pues bien allí había, y aún hay (porque las victimas lo son para siempre) victimas de un lado y del otro. Me niego a llamarlas católicas y protestantes porque no creo que la religión tenga nada que ver con esto.

Se imaginan ustedes si en la década del plomo el padre de un guardia civil asesinado, posiblemente también guardia (o sea con acceso a armas y explosivos), con una cierta edad (poco que perder y poca cárcel que chuparse) entra en una Herrikotaberna del Gollerri y tira dos granadas, y ametralla a quien se le ponga por delante.

Y que eso hubiera pasado una, dos, tres veces....

Y me refiero a simples venganzas, nada de tramas organizadas tipo GAL o chapuzas del facha de Inestrillas.

Simplemente familiares de gentes sencillas que dijeran que estos tíos tiene que salir con los pies por delante.

O bien que cuando sale el típico etarra de la cárcel light también otro familiar de cualquiera de los cientos de asesinados, en plena ceremonia de bienvenida, con arresku al canto, y próceres batasunos haciendo de padres de la patria apareciera con unas recortadas y se liara.

Pues bien, si eso no ha ocurrido es porque algunos, los de siempre no han querido, no porque no hayan podido. Porque han confiado en la justicia.

Pero de haber ocurrido ¿sería posible hablar de proceso de paz?, ¿estaría todo mucho mas liado y enredado?

Que pasará si a la tigresa pasado mañana se la despachan de cualquier manera, ¿de quien será la culpa?

No estoy defendiendo el ojo por ojo, simplemente que hay que tener mucho cuidado con estos temas, y que estos aprendices de brujo pueden hacer mucho daño.

¿pregunta?

Saben porque De Juana Chaos está desaparecido en combate y no se le quiere traer, porque el día que lo traigan y cumpla el resto que le queda lo tendrán que soltar.

¿Creen que vivirá tranquilo sabiendo que mató a tantos guardias?

Me parece a mi que no.

y tan intranquilo estará él como Rubalcaba.