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domingo, 11 de julio de 2010

Entre unos miles y más del millón

En la manifestación contra la sentencia del Tribunal Constitucional hubo mucha gente, desde luego, pero temo que la óptica catalana, en este punto tan española como cualquiera, sea levemente tendente a la hipérbole. Al fin y al cabo una manifestación es siempre algo en sí mismo exagerado: para precisiones ya están las urnas.
Dicen los nacionalistas que en el futuro ya nada será lo mismo, que es, de nuevo, un “entre 50.000 y más del millón”, algo levemente inconcreto. Los demócratas españoles tenemos que impulsar una contabilidad sensiblemente más precisa, y eso se debería llamar, me parece, algo así como ley de claridad. Hay que establecer condiciones claras para que la independencia de los catalanes, y de los vascos, sea posible sin ser una permanente amenaza que nunca se concreta. Creo que sería la manera más efectiva de acabar con el matonismo nacionalista. Naturalmente, al tiempo, hay que establecer un marco estable para los temas conflictivos, la lengua y el dinero, por resumir. Pero ahí no puede ser que unos se impongan y otros aguantemos: de nuevo hay que aplicar terapias de claridad y de enfriamiento. Y, por último, cesar en las campañas puramente reactivas que sólo sirven para alimentar aquello que rechazamos. Como en el matrimonio: números claros y buenas maneras.

2 comentarios:

Janario dijo...

Buenas noches. Yo estuve el sábado en la manifestación independentista, me la recorrí de cabo a rabo y de pe a pa. Había mucha gente, es lo único que puedo decir, y saqué fotos, que publiqué ayer en un post, aquí:

Manifestación Independentista del 10 de Julio en Barcelona

Cuando ustedes hablan de darles la independencia a catalanes y vascos nos hacen un poco de daño. Jiménez Losantos ha dicho últimamente varias veces en su blog que está a favor de la independencia de Cataluña. La primera vez que lo hizo, critiqué su postura y por hacerlo me expulsaron del blog y borraron todas mis intervenciones. Es comprensible, cada vez hay más liberales que destruyen la convivencia para llenarse las bolsas, y que después sólo aceptan halagos y críticas positivas.

Pero bueno, esta noche he estado en la Plaza de España de Barcelona y me he encontrado con la otra cara de la moneda, un auténtico ejército (decenas de miles) de jóvenes reivindicando su españolidad al grito de "Soy español, español, español" y "Barcelona es española", fiesta que por cierto ha sido disuelta con gran violencia y sin motivo alguno (me refiero a un motivo real y no político) por los Mossos de Escuadra, que me han alcanzado de lleno con un bote lacrimógeno.

Mañana publicaré los fotos y vídeos de la mayor fiesta española celebrada -al menos en las últimas décadas- en Barcelona.

Estamos aquí y somos muchísimos. me atrevería a decir que al menos tantos como ellos. La nación española en ningún caso puede abandonar a los suyos en manos de gentes que sólo desean nuestra aniquilación.

Saludos cordiales.

José Luis González Quirós dijo...

Querido Janario: yo no daría la independencia a catalanes ni a vascos, entre otras cosas porque no está en mi mano e iría contra mis deseos y mi amor a España tal como es. Lo que sostengo es que para evitar lo que algunos quieren aparentar inevitable hay que tener una política más clara, más decidida y más valiente; una política positiva y no reactiva; aunque ello comporte admitir la posibilidad de la independendecia, implicará poner unas condiciones muy claras para lograrla; algo que hará que ese movimiento, o lo que sea, se desinfle por completo. Es la persecución de un imposible lo que les da alas para explotarnos y para abusar de ustedes.
Lo de los Mossos de Escuadra me parece intolerable y espero que su actuación sea denunciada públicamente.
Me parece que los liberales tenemos muchos defectos, pero no todos somos iguales. Lo que cuenta usted es impropio de cualquier liberal, pero no me extraña, la verdad. Saludos, ánimo y aquí tiene a un español siempre dispuesto a ayudarle y que no les dejará solos.