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lunes, 18 de octubre de 2010

Razones para un tumulto

Quienes llamaban asesino a Aznar y se conjuraron con el “nunca mais” porque un barco extranjero había naufragado frente a las costas gallegas, se han vuelto repentinamente modositos y se escandalizan de la pitada a Zapatero. Pero esa pitada ha sido un síntoma de algo, no una rebelión y son muchas las razones que la justifican.
En primer lugar, se pedía la dimisión de ZP, que es lo que, hoy por hoy, desea cerca de un 85% de españoles, incluyendo buena parte de los que ahora se escandalizan.
La democracia es una manera de destituir pacíficamente a un gobierno incompetente, y los descontentos no han hecho otra cosa que recordar que el momento se acerca, que no debiera posponerse.
Un desfile militar es un acontecimiento emocionalmente cargado y no se debe esperar que el público lo contemple con la seriedad y el arrobo de quien escucha una sinfonía.
Zapatero se ha ganado a pulso la pitada porque nadie ha puesto tan en solfa como él lo ha hecho los valores que se celebran en la Fiesta Nacional, y en un desfile de las fuerzas armadas.
La pitada a Zapatero es ya una tradición de años, y el gobierno ha querido evitarla con un desfile casi invisible. Este intento de sustraerse a la pitada ha exacerbado los ánimos, habilidades de doña Carme.
El hecho de que los gritos persistiesen durante el emotivo acto de homenaje a los caídos no indica otra cosa que el fracaso del plan para ocultar el desfile. Habría bastado una advertencia pidiendo silencio, pero eso hubiera supuesto reconocer oficialmente le griterío general y, en consecuencia, no poder echarle las culpas a la extrema derecha, a ver si los nuestros se motivan.
Hay sitios muy selectos en los que nadie protesta nunca, como los politburós o el congreso del partido comunista chino, pero en democracia la indignación es siempre lícita y, a veces, como ahora, muy razonable. Si se inventan nuevos protocolos de disimulo en lugar de rectificar, los silbidos no dejarán oír el paso de los reactores.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Si el año que viene sigue de presidente el 12 de Octubre propongo que todos los que podamos vayamos a Madrid y organicemos la mayor pitada del mundo.

Se aconseja ir con vuvuzelas (no se si escrbe así) y tapones en los oidos.

Si no quieres caldo toma dos tazas.

Teresa dijo...

El caso es, que sin entrar a valorar si los pitidos el día de las fuerzas armadas estuvo salido de tono o no, particularmente pienso que no, porque con todos mis respetos a las fuerzas armadas y los caídos, son muy pocas las ocasiones de verle la jeta a este tipejo y hay que aprovecharlas, que este hecho dista mucho de las turbias maniobras utilizadas por otros para derrocar a un gobierno en momentos en los que la ley prohibe expresamente hacerlo, como es una jornada de reflexión electoral. Con esta protesta no se vulneró ninguna ley y por tanto las consideraciones éticas o morales derivadas de este hecho no pueden estar sujetas a la inquisición del gobernante de turno en un país en que se presume la libertad de expresión. Máxime cuando el partido que nos gobierna nos ha dado buenas pruebas de que la ética y la moral se la ponen por montera (por no escribir la versión vulgar) en todos y cada uno de los aspectos de la vida en los que a ellos les interesa manipularnos y aborregarnos. O dictan ellos las normas morales y éticas, o va a ser que somos todos una panda de fachas, estrechos y retrógrados.

José Luis González Quirós dijo...

Para anónimo: creo que es lo que hará mucha gente, si esto sigue así, que parece lo hará. Saludos

José Luis González Quirós dijo...

Para Teresa: completamente de acuerdo en lo que dice. Saludos,