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jueves, 10 de marzo de 2011

A propósito del 11 M

Hoy, víspera del aniversario del atentado que ha causado más muertes en un solo día en la historia de Madrid, y tal vez de España, voy a tomar píe de un comentario que hace un lector anónimo. Éste es su texto:


Apreciado Jose Luis: suelo leerle tanto en su blog como en el Confidencial. Estoy de acuerdo con usted en la mayoría de lo que comenta, y supongo que es sano que no lo esté al 100%. En la lectura de sus artículos noto una una profunda melancolía y escepticismo, una especie de ¿para que narices estoy escribiendo esto si no va a cambiar nada? Muy distinto de sus primeros artículos. En eso coincidimos. Hoy le dejo este link de un artículo de Gabriel Albiac en ABC sobre el 11M que me ha llegado al corazón.

Hay algo que no acabo de entender en su trayectoria y es el no querer entrar a tratar temas como éste [Se refiere, obviamente al 11 M]. Supongo que ni Pedro J, ni FJL serán personas con las que coincida en muchos puntos de vista, y le desagrada cómo han polarizado el tema. Pero me parece que sus razonamientos tienen un fondo de verdad, de una profunda verdad, que está muy alejada de historias conspiranoicas. Yo que quiere que le diga, pero si me preguntan refiriéndose a España ¿cuando se jodió el Perú? si podré dar una fecha, el 11M del 2004. O quizá debería de decir del 11 al 14 Marzo del 2004. La reflexión es ¿cómo un pueblo ha podido ser tan cobarde? (y no refiero a usted), sinceramente desde el vivan las caenas no recordaba algo tan infame. Y la forma en que nos hemos regodeado en nuestra cobardía tiene mucho que ver con los males que ahora nos aquejan. Porque esa cobardía está tan interiorizada que es la que impide que cambiemos el rumbo. Tan interiorizada que es la que ha copiado Rajoy para llegar al poder, en la idea de que mirarnos al espejo debe de ser tan duro que  podemos romper el espejo de un puñetazo (o sea no votarle a él). Pase lo que pase en el Confi, yo le seguiré leyendo. 
Afectuosamente.


Y lo que sigue es mi respuesta: 
Su texto es de los que animan a seguir escribiendo y, aunque creo que no necesito todavía esa ayuda, se lo agradezco mucho. No creo ser más pesimista que hace unos años, pero sí creo ser más consciente de las dificultades de todo orden que hay para vivir libremente, con valor y dignidad, algo que considero irrenunciable, y que me ha llevado a meterme en harinas poco rentables en muchísimas ocasiones, bueno y el amor a mi país, a esta España tan por hacer y tan deshecha que es mi patria.
El link del artículo de Albiac, viejo compañero, me ha encantado. Albiac es un gran escritor y un pensador de fuste, aunque no siempre esté conforme ni con lo que hace ni con lo que dice, ni ahora, ni cuando los dos éramos más jóvenes: yo era ya un liberal, aunque mal formado, y él era un fan de un pensador afortunadamente olvidado que tuvo la desgracia final de estrangular a su esposa.
Es verdad que no he hablado, casi nunca ni extensamente, del 11M, pero ello se debe a que tengo la sensación, quizás equivocada, de que muchos, o algunos,  de los adalides de esa cuestión han sido escasamente honestos, han jugado con las ganas de saber y de justicia de muchos de nosotros. Por esa razón, y porque no creía tener nada específico que aportar, no ha sido un tema que haya frecuentado; he preferido hablar de lo mismo desde otras perspectivas que se me antojan más útiles, menos histriónicas. Es más largo, pero creo que podrá entenderme. Por lo demás, me parece que aquello fue, entre otras cosas, todas horribles, un golpe de estado muy bien planeado, y tengo mis sospechas vehementes de quién y porqué lo hizo, pero me abstendré de jugar con ellas mientras no tenga una certeza, porque no creo que convenga ni fabricar ni aventar argumentos a la orden de nuestros deseos. 
Creo, además, que las responsabilidades políticas de lo que pasó luego están bastante repartidas, lo que no niega, desde luego, que una buena parte del pueblo español actuase de una manera muy cobarde, con la mansedumbre que le es habitual. 
Apoyaré siempre a cualquiera que trate de iluminar aquello, pero me han resultado repugnantes las rentas que algunos han obtenido a costa de la ignorancia y la buena fe de tantos españoles deseosos de acercarse a la verdad. Han hecho mucho mal, su actuación ha sido tan grave, o más, que la de quienes destruyeron los trenes, por hacer una comparación sencilla. Lo puedo decir porque pregunté repetidamente a gente bien informada, de buena intención y, tan deseosa como yo de que las responsabilidades fueran a recaer en quienes me sospecho las tienen, y me dijeron que la mayor parte de lo que se vendía como si fuera buena información era pura basura. La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero, aunque ya sabemos que los porqueros no acaban de estar conformes.
Lo de la verdad judicial, lo ha explicado muy bien Albiac, pero ese juez de cuyo nombre no querría tener que acordarme, estaba allí puesto por quien lo puso, y no quiero entrar en detalles. Los maños lo llaman "cagarse con la capa puesta". 
Los crímenes de estado suelen correr esa suerte, aquí y en los EEUU: los que lo planearon, lo sabían muy bien y se salieron con la suya, obviamente, al menos de momento.
Y, por cierto, a día de hoy, no se me ocurre algo mejor que votar a Rajoy en las elecciones generales, porque, desgraciadamente, no podemos obligar al mundo a ser como nos gustaría que fuese; sí podemos, sin embargo, seguir luchando para que se acerque a lo que vale la pena, y la derrota de socialistas y nacionalistas es mucho más importante que otras urgencias, lo que, como sabe muy bien, no me va a impedir meterme con Rajoy siempre que me parezca oportuno, y lo haré, precisamente, porque le voy a dar mi voto: creo que tal intención me legitima doblemente para criticarle siempre que  crea que lo merece, cosa frecuente, por cierto. 



4 comentarios:

Anónimo dijo...

Apreciado José Luis

Muchas gracias por su pública respuesta.
Como suele ocurrir estoy de acuerdo con mucho de lo que escribe, aunque afortunadamente no al 100%.

Es cierto que, como sugiere usted, que el Perú ya estaba algo “jodido” (perdón por la palabrota) antes del 11M. Y parte de esa podredumbre fue la que posibilitó que anidara en suficiente gente la idea de que Aznar nos había metido en una situación peligrosa en Irak, por lo que en el fondo nos merecíamos el atentado, pero que gracias a que Zapatero nos sacaría de Irak conjuraríamos el peligro de futuros atentados.

Porque ese ha sido el quid de la cuestión.

Otro país (USA, GB; Francia, Israel…) habría exigido buscar al culpable y hacérselo pagar. No sé si ello es bueno o no, yo creo que sí, aunque al final no encontráramos a nadie y nos viéramos dando puñetazos a un fantasma.

Aquí aceptamos plegarnos al matón del barrio y como nos daba vergüenza, buscamos un pardillo (Aznar-Acebes a quien colocar el muñeco).

Otro gallo nos habría cantado si Zapatero después del atentado hubiera dicho, han sido esos moros malísimos (algo que usted, yo y muchos sabemos que es mentira), y por ello aunque tenía previsto sacar nuestras tropas fuera de Irak, voy a sacar pecho y las dejo un año mas. Pero sabemos que ello era imposible porque la gente no lo habría tolerado, la gente prefería la cobardía. Y como Zapatero lo sabía y lo estimulaba (Rubalcaba) no cambió su discurso y nuestras tropas se fueron, y como se fueron.

Respecto al tema judicial que usted también toca en su columna. Es cierto que el Perú también andaba algo “jodido” (disculpas otra vez) en este tema antes del 11M, pero los jueces no son tontos (aunque algunos hagan todo lo posible por parecerlo) ni viven en una nube, ... beben de y por las estructuras de poder que los sustentan y la gente no hubiera tenido una actitud tan cobarde muy probablemente no hubieran tenido la actitud que han tenido.

Pedro J, FJL, … para que insistir en hacer una lista tampoco son de afecto, y es claro que usan el dolor ajeno para promocionarse, y por ello entiendo su pudor (el de usted). Pero si hablamos del mundo real, yo los asimilaría a lo que Roosevelt dijo de Somoza,.. (Son nuestros H. de P.), y para mi es claro que sin ellos los “malos” si que se habrían salido al 100% con la suya.

Recuerde como los socialistas se han salido otras muchas veces con la suya dando la vuelta argumental gracias a los medios afines:
-Síndrome Tóxico
-Referéndum OTAN
-GAL …
y por ahora 11M donde gracias esos HP y los medios como Internet lo tiene mucho mas difícil.
Y antes que ellos pero con su mismo enfoque el atentado de ETA al Corona De Aragón.

Usted aboga por el voto a Rajoy como mal menor. Y visto lo antes expuesto y que es
Es cierto que agua pasada no mueve molino. Pero si el agua está infectada a veces es mejor cambiar de molino por si se nos contamina la harina o el aceite. Y el problema con Rajoy es que no quiere analizar el agua para saber si está infectada o no. Y si el molino está mas lejos y la molinera mas fea, es algo que igual toca asumir.

Yo visto el panorama no se lo que haré.
Es posible que vote PP, no Rajoy, si otro golpe de estado nos obliga a salir a la calle, pero mi voto bascula más hacia Ciudadanos (Albert Rivera), o UPyD, y finalmente hacia Ciudadanos en Blanco (los de las sillas vacías) de los que creo que estará usted al corriente.

Es un planteamiento algo nihilista (si es que se puede llamar así) pero al final y visto el panorama que hay quizá sea lo mas práctico.

Un cordial saludo y seguiré leyéndole

PD Respecto a Albiac y Althusser (supongo que se refiere a él) yo aplico lo del pecador arrepentido… o lo de no hay peor cuña que la de su propia madera. Lo dejo a su elección.

José Luis González Quirós dijo...

Querido amigo anónimo: creo que nosotros estamos "jodidos" por el hecho de que somos el país en el que se inventó lo de la "revolución desde arriba", porque nunca le hemos sacudido la badana a los poderosos para demostrar que el pueblo no consiente según qué cosas. La única revolución que ha habido en España fue la del 34 y, a Dios gracias, no funcionó porque hubiera sido para apretarnos más las tuercas, aunque, supuestamente, en otro sentido, pero ya se ha visto que, donde triunfó, acabó siendo "más de lo mismo y peor que nunca".
Los socialistas se salen con la suya porque conocen bien el atavismo temeroso de los españoles, del que ellos son el mejor ejemplo, de manera que no es su habilidad, sino su cobardia mediocre lo que triunfa. Respecto a Althusser no tenía ninguna intención de ser reticente ni con él ni con su discípulo español, pero las cosas fueron así.
Los jueces son también españoles y tienden a ser también cobardes y venales, pero su caso es moralmente más grave y vergonzoso, como lo sería el del soldado que huyese ante el enemigo.
Lo del voto es cosa de cada cual. Yo, que voy para viejo, le digo que es algo ingenuo pretender que las cosas se arreglen empezando desde cero, con el voto en blanco, o con grupúsculos que enseguida reproducen, desgraciadamente, los peores males de los grandes partidos y son tan fulanistas como aquellos. Yo no tengo otra fórmula que no parar de dar la vara, pero estoy curado de espanto como para que me convenzan iniciativas que ya se ha visto lo que dan de sí, insisto que desgraciadamente. En mi juventud colaboré con el diario Madrid, que fue volado físicamente por Fraga y los franquistas, con la inestimable ayuda del señor García Trevijano, que hoy anda dando lecciones, por cierto, no siempre malas, de republicanismo y democracia. Bueno pues allí se seguía, respecto al poder franquista, un lema que siempre he hecho mío: "Ni alabamos, ni nos vamos". Claro es que, en ocasiones, te echan, pero ese es otro cantar. Saludos y gracias por sus comentarios tan estimulantes,

Anónimo dijo...

Hay un principio inherente a la evolución del ser humano. Aunque siempre, hasta ahora, el balance de esta evolución es positivo (el bien prevalecerá sobre el mal, etc.), debemos aceptar que existirán hechos que JAMÁS SERÁN ESCLARECIDOS. Ni siquiera la Historia lo hará.

Mi opinión es que el 11M es uno de estos hechos.

Lo impresentable del asunto y motivo de escarnio a los españoles, es la utilización miserable, carroñera y rastrera que algunos han hecho de este triste acontecimiento en beneficio propio, sea para vender periódicos o ganar elecciones valiéndose de la impresionabilidad y futilidad tan española. Con el agravante de que toda pretensión y legítima reivindicación de saber la verdad ha sido utilizada y manipulada por estos mismos actores para obtener más beneficios. A mayor insulto a nuestra inteligencia.

Por ello la actitud más responsable, creo, es callar y esperar. Recordando esporádicamente que no olvidamos, reivindicando nuestro derecho a saber la verdad sin esperar nada, sin olvidar que todo aspecto que se esclarezca será resultado del azar. Tenemos que aprender a convivir con esta herida que nunca curará y aceptar el dolor. Pero también tenemos que salir a la calle cada día y reivindicar la prevalencia del bien en todos los aspectos de nuestra vida, actitud que dado el habitual conformismo y cobardía de los españoles dista mucho de ser la habitual.

Envidio a una sociedad mucho más madura que la española, la inglesa, que ante un acontecimiento similar supieron reaccionar todos casi al unísono con acierto. Tanto los gobernantes con la responsabilidad de ejercer el poder, como los políticos cuyo deber es oponerse (aquí se demuestra el sentido de estado. Y el sentido humano también). Tanto los ciudadanos que apoyaban una opción, como los que apoyaban la contraria. Todos entendieron que LA RESPONSABILIDAD ES DE LOS TERRORISTAS.

Pero había mucha inquina sembrada en la sociedad española. Había mucha envidia, tan española, esparcida en nuestro territorio. Mucho agravio comparativo extendido por la piel de toro. Desde años antes del 11M. En estas condiciones tan alteradas, habría sido muy raro que la sociedad supiese responder con acierto. Las pasiones, tan españolas también, se habían comenzado a desatar. Muchos se habían encargado de exponer con ahínco lo que nos separaba más que lo que nos unía.

Ni siquiera Dios puede hacer que lo que fue no haya sido. Por eso el 15M, después de que todo hubiera ocurrido, los representantes de esta sociedad tenían la obligación de comprender el momento histórico en que todos nos encontrábamos y haber ejercido el gobierno con la premisa básica de superar el trauma que había padecido (es una tesis que con acierto defiende Pablo Sebastián). Pero no fue así. Quienes nos gobernaron aumentaron el dolor y la fractura, incidieron, de nuevo, en lo que nos separaba en vez de en lo que nos unía, continuaron sembrando envidias e inquinas. Con estos principios nuestra evolución estaba condenada. Hoy somos un país débil a merced de quienes manejan el planeta. Pudimos haber puesto los cimientos para, con una sociedad cohesionada, convertirnos en un país influyente y avanzado (y gobernado por el PSOE sí), demostrando que habíamos sabido superar el trauma. Ahora, después de siete años ejerciendo el poder, pocos deben tener dudas sobre este gobierno. Los españoles sufrimos las consecuencias de quien nos malgobernó tras el 11M y nos ha convertido en una caricatura.

Vuelvo al inicio. No sé las causas y hechos del 11M. Sí se, soy testigo, qué ha ocurrido a partir del 11M. Y lo que ocurrió fue una enorme manipulación de la sociedad española practicada por algo o alguien que nos conocía bien. Que sabía cómo reaccionaríamos y, por tanto, sabía cómo tratarnos para conseguir sus fines.

No es esta una visión pesimista de la vida española. Es realista. Y repito con firmeza: tenemos que salir a la calle cada día y reivindicar la prevalencia del bien en todos los aspectos de nuestra vida, es decir, luchar para que suceda lo mejor porque lo malo sucede solo (esta es una idea suya).

José Luis González Quirós dijo...

Para Anónimo: Coincido sustancialmente con lo que dice, especialmente con la moraleja, que es obvio que compartimos, y que tratamos de que compartan más personas.