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lunes, 26 de marzo de 2012

Lo peor de la derrota

Se dice que las derrotas no tienen padres, pero tienen muchas consecuencias, sobre todo si no se analizan bien. La decepción del PP de ayer no puede ser disimulada con análisis estadísticos para proclamar una victoria histórica, y, además, los políticos hacen muy mal en creer que los demás seamos tontos. El caso es que Rajoy ha tropezado con la primera piedra, y puede tropezar  en muchas más si no analiza bien lo que ha pasado. Arenas no es el único culpable, no mucho más que otros: la culpa es de una política sin garra y con mucho disimulo. Habrá que examinar mejor los datos, pero me parece evidente que los casi medio millón de andaluces que votaron al PP en noviembre y ahora no lo han hecho tienen razones para haber actuado así, tantas como para no echar la culpa al empedrado. El juego de dar la espalda a los incondicionales para halagar a los extraños pasa factura, afortunadamente para la democracia.

1 comentario:

Janario dijo...

He escuchado hoy a muchos tertulianos en medios de la derecha y ni uno sólo ha acertado, a mi entender, con las causas que provocaron ayer la derrota del PP en Andalucía.

Una vez más, sólo usted, señor Quirós, apunta a lo que yo también pienso que es la auténtica razón: una política sin garra.

Por explicitarlo un poco más: en contra de lo que hoy he escuchado en la tele y en las radios, yo no le echo la culpa a la reforma laboral en sí misma, puesto que la mayoría de los votantes del PP sabían que habría reforma, y que sería dura. Por el contrario, pienso que la derrota de ayer del PP se debe a la profunda decepción existente entre su electorado, sobre todo porque el PP prometió que si llegaba al poder la regeneración sería total: regeneración política, institucional, del sector financiero e incluso beligerante contra los nacionalismos.

La primera reforma que habría que hacer es expulsar del sistema a las 3/4 partes de los políticos de España, los cuales no hacen otra cosa que chupar del bote, emborracharse de poder y corromper absolutamente, como un cáncer, a toda la nación. Ya sólo con hacer eso probablemente se acabaría con el problema económico y la desesperación de mucha gente, carente hoy en día de ningún referente moral. Punto.

Pero el Partido Popular se está centrando en poner toda la presión sobre los trabajadores y sobre las clases medias. Mientras tanto, "bajan" el sueldo de los directivos de banca a 600 mil euros, y los maridos de Soraya o de Cospedal son enchufados sin ningún pudor en puestos directivos de relumbrón. Los políticos continúan en su torre, sin la menor autocrítica y centrados en presionar a la ciudadanía. La reforma laboral será muy necesaria, pero sólo ha entusiasmado a muchos empresarios que ahora bajan el sueldo o despiden a los trabajadores, mientras que la auténtica reforma, absolutamente necesaria, ni ha comenzado ni comenzará.

Si sigue así, el PP se va a cubrir de gloria y Rajoy no repetirá como presidente. Por supuesto, al final da lo mismo porque todo se resume en los miles de puestos que se reparten entre los dos partidos mayoritarios, y a la gente que le den morcilla, si la hay, y si no que coma mierda, que siempre hay.

Muchas gracias por sus textos y reciba saludos cordiales.