Página del autor

Pincha aquí si quieres ir a la página del autor

domingo, 27 de mayo de 2012

Los rectores, o los pájaros contra las escopetas

El profesor Francisco Cabrillo ha publicado un excelente análisis de lo que está pasando en la Universidad española, lúcido y moderado. Yo sería algo más agresivo con los que mandan, en la Universidad, sobre todo, y también en el Ministerio. Creo que el plante de los rectores al Ministro ha sido un bochorno, una prueba de muy mala educación, y además, por mucho que reclamen respeto,  una enorme falta de respeto, no ya al Ministro sino a la democracia española, a una democracia  que no existe, ni puede existir, por cierto, en una Universidad dominada orgánicamente por el juego oscuro de intereses y prebendas, por un pacto por la mediocridad que se ha podido consolidar, tan solo, por la ignorancia del asunto por parte de la sociedad, y por la herencia clerical y servil de que se nutre nuestra escasamente gloriosa universidad.
Para ser respetado y respetable hay que ser autónomo, también en la economía y nuestras universidades solo saben vivir del dinero de los presupuestos porque no compiten, ni por dinero ni entre sí, y  quienes mandan en ellas, esos sindicatos de intereses tan espesos como obvios, tampoco tienen el menor interés  en que así sea. 
Se trata de algo a lo que hay que poner remedio, pero los españoles pueden estar seguros que eso no podrá hacerse mientras las universidades se sigan gobernando, caso único en el mundo civilizado, de la manera que lo hacen. Los rectores han pretendido asustar al gobierno, y es posible que lo hayan conseguido, para vergüenza de todos, pero no hacen más que dilatar una agonía inevitable, porque la universidad que hoy padecemos ni tiene sentido, ni tiene futuro.
Un teléfono de FB



3 comentarios:

Jorge Caneda dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge Caneda dijo...

Pues sí, la cosa tiene su miga.
Es difícil, para gente con la capacidad que tienes tu, aceptar que vives en un pais mediocre. Un país mediocre que está paulatinamente y con perseverancia despertándose de un sueño imperial de 500 años.
Yo soy un buen ejemplo, me parece, de porque es mejor que la educación sea "café con leche para todos".
En una Universidad elitista, donde los "mejores", bajo cualquier baremo, fueran segregados de los "peores" yo no te habría tenido a ti de profesor en los años 70. Ni a ti ni a Artola, ni a otros magníficos profes.
En el Colegio Alemán de Madrid al que fui desde 1961 a 1972, se practicaba la segregación en lo que se dio en llamar la rama alemana. Los españoles que teníamos pensado ir a la Universidad nos veíamos obligados a elegir la rama española, que era básicamente el plan de estudios del Ministerio, en la que no se practicaba la segregación. Los que tenían pensado estudiar en Alemania (o en otros países) hacía pues la rama alemana. Al acabar el cuarto curso de la Grundschule, la Elemental, separaban a los estudiantes en tres grupos, los listos, los medianos y los tontos. Los listos se esperaba fueran a la Universidad, los medianos a Escuelas Técnicas de grado medio y los tontos supongo que a limpiar casas. Los recursos asignados a cada grupo se correspondían con la clasificación.
Mientras yo iba mal que bien pasando por la rama española de café con leche para todos, en la que me beneficie de estar con mucho mejores estudiantes y profesores. De mis cinco hermanas que hicieron la rama alemana, cuatro fueron clasificadas de medianas y una de tonta. Si es verdad que la capacidad mental medible en los QI hubiera mostrado diferencias en la capacidad de aprender de libros. Pero mi hermana "la tonta", que acabo por salirse del Colegio Alemán y acabar sus bachiller en un instituto español (de cafe con leche para todos) se saco el Masters en Early Child Education en Nueva York, en conexión con Bank Street (Universidad puntera del tema) y ha tenido una magnífica carrera en un colegio de Yupis.
Un abrazo.

José Luis González Quirós dijo...

Querido Jorge: gracias por tus comentarios. Es un asunto de muchas facetas, pero te aseguro que lo que está pasando aquí no tiene defensa, aunque los beneficiarios se obstinen en ella, pero es largo y penoso hablar de una mediocridad que no es irremediable y que además es causa de que estemos pasando de la mediocridad a algo peor, con grandes dosis de hipocresía. Bueno, gracias por la visita qu espero se repita. saber que te tengo de lector, aunque sea muy ocasional, me estimulará y mejorará. Un abrazo,