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viernes, 31 de agosto de 2012

Clint Eastwood


Algunos han podido sorprenderse de la aparición de Clint Eastwood en un acto del GOP contra Obama y en apoyo de Romney. Es lo más coherente con sus películas, responsabilidad individual, valor, libertad, fortaleza frente al mal, etc., y con su trayectoria como alcalde de Carmel. Lo que no es Clint Eastwood es un paniaguado de ningún partido, y por eso dijo lo que le dió la gana, no se atuvo al guión que le trataron de imponer, recordó a los americanos que ellos, y no los políticos, son los que mandan, y que al que lo hacía mal, había que echarle, que para eso están las democracias, y no como aquí, que al que manda hay que aplaudirle, incluso cuando suelta a Bolinaga. 

jueves, 30 de agosto de 2012

Ministros fuera de lugar

Los ministros son, lógicamente, objeto del pin-pan-pun, y no debieran quejarse demasiado. En el gobierno de Rajoy hay un ministro del Interior que siempre está dando la cara al exterior, con muy escasa fortuna, y un ministro de Exteriores que no viaja, se ve que ha decidido arreglar el mundo desde su despacho, es muy capaz. La tendencia de Rajoy al inmovilismo, viejo reflejo de una forma muy cañí de entender la política, hace difícilmente imaginable un cambio de gobierno, pero no será porque no encuentre motivos. Si prefiere que sean tres, podría añadir Hacienda, y ya puestos, cambiar a los/las que nunca debió nombrar. 

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miércoles, 29 de agosto de 2012

Un poli en la tele

El caso de los niños supuestamente quemados por su padre en Córdoba está rebasando todos los  límites concebibles en el respeto a la presunción de inocencia,  y está sirviendo para que las autoridades dejen de cumplir escrupulosamente con su función, y se dediquen a balancearse en los minutos de gloria  que provoca la marea del morbo y la indignación popular. 
Que el ministro del Interior continúe con su estela de aciertos convirtiéndose en portavoz de un caso que debería ser exclusivamente policial, era previsible, pero muy lamentable. Este ministro es una pesadilla, la verdad. Que el jefe del grupo de investigación, un comandante de la policía, vaya por las televisiones participando en programas de gran audiencia y mostrando que, en la práctica, toda suerte de cautelas, profesionales y éticas,  están para que cualquiera se las salte cuando convenga es desolador. 
Creo que es bastante verosímil que el padre cordobés sea culpable de cuanto se imagina, pero la verosimilitud no debería arrasar con la presunción de inocencia. No se ha demostrado que los restos sean de los niños, ni que él los haya dejado allí haciéndolos arder, por mucho que eso seduzca a los calenturientos y a los ayatolás del antimachismo feminista de género. Hay mil hipótesis alternativas que debieran ser descartadas con un mínimo rigor antes de condenar a un sospechoso, por antipático que parezca. Por mencionar solo un par de motivos de sospecha contrario al canónico: ¿qué razón podría tener el supuesto asesino para quemar a sus hijos en el primer lugar en que podía imaginar se investigaría?
Parece obvio que el padre haya podido quererse vengar de su mujer, y menos obvio lo contrario. Pero parecer no es probar, y menos con las chapuceras investigaciones policiales que parecen ser  corrientes en  Andalucía. Además, es bastante infrecuente y extraño que la venganza induzca al asesinato de unos hijos. 
Lo más probable, sin embargo, es que lo que se sospecha unánimemente sea bastante cierto, pero para estos casos se fabricaron las cautelas. 
El Corte Inglés

martes, 28 de agosto de 2012

¿Quién prevarica?



Existe una gran diferencia entre prevaricar y llevar a cabo una decisión política, de modo que el ministro del Interior no puede pretender que se le crea cuando afirma que la decisión, de todo punto difícil de comprender, de excarcelar a Uribetxeberría Bolinaga, ha sido tomada, dura lex sed lex, para no prevaricar.  El ministro olvida que las leyes pueden ser consultadas, y que hay que estar muy aturdido para pretender que todo el mundo entienda que cuando la ley dice que “el gobierno podrá”, se tenga que leer que el “gobierno tendrá que”. Es bastante probable que el ministro no mienta, y que haya hecho lo que se le ha ordenado, pero no por la ley. Estamos pues ante una chapuza que, claramente, pretende ocultar una claudicación o una pirueta política incomprensible, de tal modo que hasta el propio PP vasco, que parece decidido a llevar la fidelidad a Rajoy hasta el límite de su posible extinción, ha tenido que admitir que Jorge Fernández Díaz ha sido poco hábil, aunque no haya explicado exactamente en qué.
Como es inevitable, esta sorprendente actitud del Gobierno, ejecutada, además, mediante esos inconsistentes vaivenes que alguna vez creímos que se podrían relegar al olvido, ha suscitado en el interior del PP todo menos entusiasmo. Jaime Mayor Oreja, al que una propaganda tontorrona pretende hacer pasar como autor de la norma que obliga a esta decisión tan execrable, ha subrayado que la medida fortalece a ETA, y Esperanza Aguirre, tras reconocer que el Gobierno ha actuado conforme a la ley, faltaría más, ha expresado claramente que no está conforme con la medida. Es natural que los líderes del PP sean prudentes al enjuiciar acciones del Gobierno que se ha formado con el apoyo de su mayoría parlamentaria, pero los electores del PP no tienen por qué mantener esas cautelas, y así han menudeado los pronunciamientos muy contrarios a esa medida supuestamente humanitaria y piadosa, pero que no sirve más que para exaltar la fuerza política de un criminal que, sin renuncia a las armas y sin ninguna forma de autocrítica, pretende convertirse en persona respetable con el auxilio del Gobierno elegido por los españoles, entre otras cosas, porque creían que así podrían evitar esa fácil y rápida metamorfosis de auténticos criminales en padres  de la patria. Las asociaciones de víctimas del terrorismo no salen de su asombro ante lo que consideran una traición del PP ante los intereses políticos de la banda. Tampoco resulta fácil comprender cómo está dispuesto este Gobierno a afrontar un  más que posible desafío soberanista que el PP vasco todavía proclama como su principal objetivo.
Es muy posible que el Gobierno se vea tentado al sostenella y no enmendalla, pero debería de considerar que todo tiene un límite y que, de hacerlo, podría poner seriamente en riesgo la unidad del PP, cosa que no conseguirá evitar recurriendo al tópico de echar la culpa de las críticas al sector duro del partido, porque no hay duda alguna de que si hay una característica que el PP, y sus electores, han mantenido con constancia, es una constante y valiente oposición a los objetivos de ETA, y no se ve razón respetable para que esa política se pueda cambiar de la noche a la mañana, sin claridad ni taquígrafos, con solo la oscura complacencia de quienes fueron sus iniciadores, y que, por esas razones, entre otras, perdieron las elecciones de manera estruendosa hace menos de un año. 
Patentes y mercados

lunes, 27 de agosto de 2012

Elecciones en dos lugares

Aunque los electorados sean muy distintos, y las circunstancias también lo sean, Galicia y el País Vasco supondrán un test de enorme importancia para el futuro del PP. Si, como imagino, los resultados son muy negativos, Rajoy deberá pensar en facilitar el paso a alguien que le pueda suceder con más fortuna. Si no lo son, continuará el deterioro, no por lento menos deletéreo. Cabe que rectifiquen, pero no se me alcanzan las razones para que pudieren hacer luego de un mal resultado explicable lo que debieran haber hecho desde el principio, así que no veo margen para esa buena noticia sin que medien conmociones y desastres:  esto es lo que cabe esperar en una situación en que "las leyes flotan de aquí para allá, como si estuvieran sobre el agua", por decirlo con palabras de Hobbes. 
Nexus 7 a la venta

domingo, 26 de agosto de 2012

Un liderazgo moral


El Mundo publicó hace unos días un excelente artículo de Miguel Ángel Quintanilla que recuerda cosas que habitualmente se olvidan en la política, justo aquello que la hace imprescindible como una actividad dignamente humana, y sin lo cual no es posible que sea una actividad digna. Lejos de ser pura preocupación por el poder, y, consecuentemente, subordinación idólatra al mismo, la política es una función que procura dar sentido a la vida colectiva, que incorpora un liderazgo moral y un proyecto nacional,  de modo que pueda ser capaz de suscitar en los ciudadanos una comprensión nítida de los mejores fines y una disposición a aceptar, en función de ellos, esfuerzos, privaciones y sacrificio.
Muchos se sienten hastiados de la política, pero es porque nadie les ofrece ninguna que merezca la pena. La política de lo inevitable es una hipócrita e irresponsable negación de la democracia y de la política. Que tantos ignoren esto es una buena medida de la sima en que hemos venido a parar, y de la que hay que salir.
Neil Armstrong 

sábado, 25 de agosto de 2012

Miente a sabiendas

Como no es la primera vez que se usa por gentes distinguidas, no pienso renunciar a comentar esta perla titular que, ahora,  según parece, ha sido proferida por el Duque de Segorbe, para recriminar a quienes le acusan de estar en connivencia con los asaltantes de lo ajeno al mando de Sánchez Gordillo. 
Con quien no está, ni siquiera, en connivencia el señor Duque es con la lengua que supuestamente habla. En español, mentir, según definía el Catecismo, y con el acuerdo del DRAE, es decir lo contrario de lo que se piensa con intención de engañar. De manera que mentir a sabiendas es como acuerdo mutuo o como duración en el tiempo, una de esas tontadas que se ponen de moda entre los tontos pretenciosos, que son quienes las hacen famosas y las prestigian. Ni siquiera los gobiernos pueden mentir sin saberlo, y mira que lo intentan. 
Empate en juicios

viernes, 24 de agosto de 2012

Dos reflexiones

La primera es que algo marcha muy mal con las instituciones judiciales, con la justicia, en último término, cuando se pueden dar, al tiempo, dos resoluciones tan patentemente opuestas como la de condenar a Armstrong a perder sus triunfos, y la de condenar a Breivik a solo veinte años, de modo que podrá estar en la calle antes de los 55 años para volver a intentarlo. No está mal para 71 asesinatos. Supongo que es opinable, pero me parece un exceso el castigo del ciclista y una broma el del tiroteador noruego. Hay que revisar el sentido y la medida de los castigos, y a no olvidar que deben servir para algo, pues, de lo contrario, son perjudiciales para todos. 
La segunda cosa que quiero enseñarles es un mapa de Amazon que muestra la distribución de las ventas de libros según su ideología más o menos favorable a la reelección de Obama. ¿Se imaginan algo así en España? ¿Cuáles debieran ser los libros favorables a la reelección de Rajoy?

jueves, 23 de agosto de 2012

Ética y política



Me temo que una buena mayoría de políticos españoles considere que la democracia se limita a ser un trámite de legitimación del poder, y que, una vez arriba, sólo hace falta  mantenerse. Cuando lo único que importa es la eficacia electoral, suelen olvidarse los principios. Esta desmemoria expresa una grave carencia de nuestra cultura política, y se explica, al menos en parte, por un entorno maniqueo. Como los otros son muy malos, cualquier sospecha sobre nosotros será una perversa sugestión del maligno. En consecuencia, se produce un absoluto desprestigio de las instituciones, sometidas al control más cutre de los aparatos, puestas al servicio no del pueblo, que quiere saber, sino de los mandamases, que quieren que no se sepa. Es lo que pasa, por ejemplo, con las comisiones de investigación, como la de las cajas en el Congreso, o la del fraude del ERE en Andalucía: sirven a la hipocresía, y no investigan nada, para que parezca que nadie ha hecho algo censurable, y que todo el mundo es bueno.
Seguramente las películas exageran, pero basta ver cualquiera sobre la vida política norteamericana para entender que allí no vale con ser del partido, sino que hace falta tomarse en serio una serie de normas que garantizan que las instituciones sirvan al país y no a sí mismas, es decir a los que las ocupan.

O la democracia incorpora los principios éticos, o se convierte en una caricatura. ¿Cómo puede ser que los políticos se consideren autorizados a mentir de forma tan descarada, o a hacer cosas diametralmente opuestas a las que prometieron y esperaban sus electores? ¿Cómo puede ser que nos digan que no hay alternativas a lo que están haciendo? La democracia no es eterna, pero si se acabara, seguro que sabrían a quién echar la culpa, si les quedase tiempo enredados como estarían, en lo suyo, en lo que venga. 
Mucho por inventar

miércoles, 22 de agosto de 2012

Anemia política


Entre tantas malas noticias económicas apenas se discierne un mensaje político coherente, ni dentro, ni fuera. Cuando parece que los políticos olvidan su oficio, y que todo lo fían a cuadrar las cuentas, es indispensable recordar que la política existe para crear metas y caminos, que no puede reducirse a contabilidad, recorte, y espanto. Pero la política exige saber quién se es y dónde se está, y eso es más difícil de definir de lo que se supone cuando ya casi nada es lo que era.
Como españoles, estamos a punto de despertar del sueño idílico de Europa, de una meta que nos llenó de orgullo, y que ahora, una vez conseguida, parece, de repente, una cruel desventaja, una institución estrecha que nos niega el pan y la sal. Es gracioso, por decir algo, ver a algunos de nuestros europeístas extrañarse de la tacañería del BCE, que parece tener mayores preocupaciones que nuestra deuda, lo que algunos, muy empeñados en tener razón, juzgan un desafuero. ¿No será que impulsados por esa utopía perfectamente alicorta nos olvidamos de trazar una senda propia? Muchos, no se olvide, han querido ser europeos para olvidarse de lo que somos, y eso no puede funcionar. 
Es penoso descubrir tan tarde las carencias de Europa, y que hayamos aspirado a perdernos en un entramado institucional más caótico que otra cosa. Puede decirse que no sabemos ni qué hacer, ni dónde estamos exactamente, mientras se siguen repitiendo mantras gastados y tristes. Pero alguien hablará con fuerza y con pasión, no tengan dudas, porque el tiempo, decía Quevedo, ni vuelve ni tropieza, y las viejas naciones se resisten a morir. Lo que llama la atención es la renuncia de los elegidos a hacer aquello que tanta falta hace, que pudiendo evitarlo dejen que crezca el vacío de poder, que triunfe la anemia política.
amigos y enemigos tecnológicos

martes, 21 de agosto de 2012

Se sube el telón

La convocatoria de elecciones en el País Vasco va a constituir una cita muy importante para el futuro político de todos los españoles. Por supuesto, puede que pasen cosas muy desagradables, como una cierta victoria, al menos moral, de los etarras, gentes muy bien intencionadas al parecer de algunos, pero también pasarán otro tipo de cosas. Será la primera vez que los del PP puedan comprobar lo mal que les va a ir con el extraño y bizco posibilismo de quien es hoy por hoy su líder, porque lo probable es que el PP se estrelle hasta casi desaparecer.  Si el fracaso electoral en el País Vasco es muy grande, como muy probablemente ocurrirá,  deberían irse a su casa, en pura ética democrática, pero no se irán, o sea que habrá que hacer otras cosas. Si eso no trae consigo una amplísimo debate en ese partido es que ya están muertos, porque si lo trajere habría posibilidades de salvación una vez que se retire del puente de mando la tripulación titular, cuanto antes. 
La manzana de la discordia

lunes, 20 de agosto de 2012

Assange y Garzón

El asunto de Assange y Wikileaks es de los que se prestan a controversia por la gran cantidad de implicaciones; yo tendía a apoyar una tendencia contraria a las pretensiones del personaje que pretendió desmontar el tinglado de la farsa. La elección de Garzón como caballero blanco de sus derechos mancillados me deja todo bastante más claro. Creo que don Julian no es un muy fino escogiendo sus asesores legales, o tal vez sí. 
Negocios en la red

domingo, 19 de agosto de 2012

Cosas que te helarán la sangre

La medida del gobierno respecto al carcelero de Ortega Lara es una de esas cosas que hielan la sangre. Es difícil resistirse a la explicación de que el Gobierno tiene un plan y no se atreve a contarlo, y, tras esta constatación, no se puede evitar que nos invada una honda tristeza, casi una desesperación. ¿Qué obliga a los poderes públicos a tratar de manera tan desigual a un asesino y a cerca de mil delincuentes comunes que mueren cada año en las cárceles sin que nadie haga nada por evitarlo, según cuenta La Gaceta en portada? La respuesta no puede ser otra que el miedo. Pero si el Gobierno tiene miedo, ¿qué miedo no tendremos que tener los simples mortales? Miedo a este gobierno, a su miedo,  y a lo que puede acabar haciendo con nosotros. Al parecer todo vale, pero no se sabe para qué, aunque tal vez sea mejor no saberlo para evitar tentaciones demasiado radicales. 
La prensa en la red

sábado, 18 de agosto de 2012

Otra decisión cínica e hipócrita del gobierno de Rajoy

Con ser muy grave lo que ha hecho el gobierno al conceder el tercer grado al carcelero de Ortega Lara, más grave aún me parece el burdo engaño de sus explicaciones a la opinión pública. Interior ha pretendido ampararse en la ley para ocultar sus responsabilidades, dura lex sed lex, dijo cínicamente el ministro,  pero la ley dice solo que el gobierno podrá hacer algo, no que haya de hacerlo. Esta distinción sustancial, que explica la irritación de cualquier persona con un mínimo de dignidad, de perspicacia y de valentía, es lo que las explicaciones mentirosas del gobierno pretenden ocultar, asumiendo que los españoles, además de cobardes, debemos ser tontos. Yo entendería a un gobierno que dijese, creo que lo más razonable es soltar a este canalla por h o por b, pero no puedo ni justificar ni aplaudir  a un gobierno que hace lo que cree le conviene, y seguramente se equivoca, pero pretende engañar a los españoles al simular que está haciendo lo que hace, como si no quisiera hacerlo,  porque se lo ordena precisamente la ley.  He aquí, de nuevo, un gobierno que emula al de Zapatero, nada que ver con lo que sus votantes teníamos derecho a esperar. 

viernes, 17 de agosto de 2012

La Constitución no escrita de los españoles



Abundan los partidarios de reformar la Constitución porque no escasean los arbitristas, pese a la evidencia de que en España la Constitución se invoca pero no se cumple. Esto quiere decir que, en realidad, tenemos  una constitución no escrita, y que funciona de manera muy eficaz. 
Nuestra Constitución no escrita es bastante compleja y desordenada, pero goza de general aceptación por los responsables políticos, que, al fin y al cabo, parece ser lo que importa. Como no está escrita, no sabría por dónde empezar, pero, para ilustrarla, me remitiré a dos sucesos, de apariencia muy distinta, que acabo de ver, no sin sentirme estupefacto, por televisión: unos sindicalistas invadiendo Mercadona, y una cooperante española en Bali financiada por los ayuntamientos de Vitoria y Pamplona. Por lo que respecta al primer suceso, nadie detendrá a los asaltantes, y menos a sus jefes, ni se devolverá lo robado a plena luz del día; en cuanto al episodio solidario-balinés, nadie se sentirá obligado a inquirir, menos aún a explicar, las misteriosas razones por las que los beneméritos ayuntamientos mencionados les sacan a sus ciudadanos un dinerillo con el que pagar las correrías indonesicas de una ciudadana inquieta. Yendo de lo particular a lo general, me parece que ambos episodios ilustran bastante bien uno de los primeros artículos de esa constitución  no escrita que rige la vida española, a saber, que la ley importa un pito si estás dispuesto a saltártela, aunque sea mejor tener buenas relaciones, y que el dinero público se administra al buen tuntún sin que haya que dar explicaciones a nadie, sobre todo si el rubro bajo el que el gasto se ampara puede ser descrito, por vagamente que sea, como social.
Pido disculpas, pero voy a hacer una especie de decálogo, a modo de ejemplo, de algunas ideas esenciales de esa Constitución y ya me dirán si exagero:

1.   Los nacionalistas siempre tienen razón.
2.   La mejor manera de combatir los excesos y deslealtades de los nacionalistas es repetirlos en las regiones de probada fidelidad a la patria común.
3.   La izquierda puede decir cosas perfectamente contradictorias y/o necias sin que nadie se lo reproche. La derecha puede acceder a ese privilegio con tal de que diga las mismas cosas que diría la izquierda.
4.   La condición de sindicalista es incompatible con la de trabajador. Si las leyes no se ocupasen de garantizarlo, se recurrirá al procedimiento habitual.
5.   Las cuentas públicas se ocultarán pudorosamente a los ciudadanos. Cuando haya que referirse a ellas se utilizarán todas las técnicas de disimulo y creatividad contable necesarias.
6.   Cualquier institución o procedimiento que permita exaltar la mediocridad y el descontrol será subvencionado y protegido por la ley. Los procedimientos competitivos quedan prohibidos, salvo en lo que respecta al deporte para que la gente se pueda entretener con algún fundamento.
7.   Los partidos políticos y sindicatos no tienen que respetar las leyes comunes, que se hacen para que las cumplan los ciudadanos que no se hayan dado cuenta del truco. Las normas de incompatibilidad se aplicarán únicamente a los más tontos y/o a los más pobres.
8.   Los magistrados procurarán desautorizar a los policías siempre que exista sospecha de que han desempeñado con eficacia su trabajo.
9.   Las licencias públicas de televisión servirán inequívocamente para promover la tontuna, el mal gusto y el desentendimiento general de los asuntos públicos.
10.                Los derechos son de naturaleza expansiva y gratuita. Cualquiera que discuta su naturaleza o aplicación será considerado franquista, o cosas peores, si las hubiere. El crecimiento del gasto y el empleo público se considerará una bendición.

Como en el caso bíblico, estos diez mandamientos se resumen en dos: se mentira a hora y a deshora en nombre de la democracia y para ensalzarla, y se sospechará siempre del patriotismo, las intenciones, libertades, y bienes de los ciudadanos que se atrevan a tener una opinión propia.

Este decálogo se podría multiplicar por cien sin mayor esfuerzo. Lo más importante, por supuesto, es el espíritu constitucional y el consenso del que ha nacido, y eso, les aseguro, no corre el menor riesgo mientras los ciudadanos persistan en la inocente creencia de que, dada nuestra amplia experiencia histórica con gobiernos democráticos, podemos seguir confiando alegremente en que unos pocos se ocuparan de los intereses de todos sin el menor sesgo de que se tuerzan sus rectas intenciones ni favorezcan intereses locales, de partido o nepotistas. Y, por último, sin olvidar nunca que si algo va mal es por culpa de Europa, de la Merkel, en particular.
Esta nuestra constitución no escrita es la que realmente habría que modificar, la cultura y los hábitos políticos que son la causa de que estemos atravesando una crisis a la que no se adivina el final porque nadie osa tocar nuestra admirable,  efectiva e iletrada Carta Magna. Por raro que parezca, está en nuestras manos hacerlo.
[Publicado previamente en El Confidencial]

jueves, 16 de agosto de 2012

España está que arde


Y no se trata de una metáfora, aunque también ardan otras cosas. Me refiero a los incendios sobre los que existe sobrada evidencia de que son, en su gran mayoría, provocados, intencionados, criminales; pero como se trata de algo que molesta a las ideologías dominantes, al roussonianismo de alpargata que se lleva entre nosotros, a esa meliflua estupidez que siempre encuentra, para cualquier descalabro, un culpable anónimo, colectivo, impreciso, y normalmente inasible, el asunto cae en el olvido. Nos resistimos a reconocer que existe el mal, que abunda la estirpe de Caín, y preferimos mirar a cualquier parte en lugar de asumir nuestra cobardía colectiva para enfrentarnos a la malicia y el crimen con la decidida determinación que se precisa, no para impedirlo, que es imposible, pero sí para ponerlo caro, muy caro. En España, para nuestra desgracia y vergüenza, incendiar sale gratis.
Como sucede con tantas cosas, el problema no se reduce a la ridícula lenidad de las penas, sino que se complica con la desesperante evidencia de que la ley, timorata, bienpensante e ineficiente, no se aplica. Si se logra detener al culpable, se le juzga, es posible, incluso,  que se le condene, pero, sin que nadie pueda explicar por qué, no se cumplen las penas dictadas, o se cumplen en una medida ridícula, enteramente ineficaz para disuadir a cualquier cabrito dispuesto a  encender una cerilla.  Apenas hay incendiarios en las cárceles, pero las instituciones responsables se ocupan de mantener estos datos en un limbo de confusiones, como si estos criminales tuviesen derecho al secreto de estado. Quienes tratan de que este asunto salga a la luz no obtienen respuesta de las autoridades, porque lo que no se reconoce no existe, y mientras tanto, los incendios acaban con lo poco que queda de naturaleza en esta España irresoluta y lela. 
[Publicado en La Gaceta]
Mirando hacia atrás

miércoles, 15 de agosto de 2012

Los 400 euros, ¿dignos o indignos?

Ayer tuve un problema en carretera y hube de ser rescatado por una grúa. Aproveché muy bien el tiempo de viaje con el gruista que resultó ser persona de bastante interés. Me contó su experiencia como camionero autónomo que había sido y me hizo pensar en lo duro que resulta, para muchos, ganar unos euros, y por qué siempre parecen pocos para los que trabajan con tanta dureza como los camioneros. Luego comparé esa experiencia vivida en carne ajena con lo que se está diciendo acerca de los 400 euros para los que no encuentran trabajo, una especie de limosna laica, que, al parecer, se convertiría en un insulto si se diesen a cambio de algún tipo de trabajo, de un mini-job según empiezan a llamarse. Estoy seguro de que mi gruista, y yo mismo, preferiríamos el mini-job a la limosna, pero cuando tanta gente se opone con tanta pasión hay que preguntar qué se gana con esa campaña, y quién lo gana. Una respuesta muy interesante está en este artículo de Juan R. Rallo. Al final tendremos que reconstruir desde abajo el mercado laboral y el tejido económico del país, pero los grandes enemigos de que salgamos adelante siguen y seguirán estando arriba, administrando en nuestro nombre los buenos sentimientos que se nos supone y que nos niegan en cuanto se pone mínimamente en duda su desinterés y su eficacia. Siempre hay gente dispuesta a creer lo que no le interesaría creer, esa es una de las claves de la política. 
Copias, preferencias y progreso

lunes, 13 de agosto de 2012

¿Se ha vuelto sensato Rubalcaba?


Según una información de El Confidencial, Rubalcaba ha encargado a trescientos donceles, a las órdenes de uno que no lo es tanto, que le preparen un futuro político a su partido. No me parece mala idea, aunque el índice que se atribuye al proyecto desvela algunas cosas curiosas, como, por ejemplo, que según APR España está en Europa pero no en el mundo; esta renuncia espacial y la asunción de fondo que está en la base del proyecto, el modelo de partido en el que unos pocos les dicen a todos lo que han de votar, me parece lo más significativo de tal iniciativa que, por lo demás, parece inspirada en el  buen sentido, puesto que se parte de reconocer que  "la estrategia de Rubalcaba no está diseñada para el corto, sino para el medio plazo. Sería inútil querer correr. Primero hay que esperar a que la gente deje de vernos como los culpables de todos los males y vuelva a escucharnos". Estas son, desde luego, previsiones sensatas, pero la realidad puede encargarse de mejorarlas.
Competencia a tope

domingo, 12 de agosto de 2012

Ryan


Coincido con Salvador Sostres en que la elección de Paul Ryan como candidato a vicepresidente ha desatado los tics antiamericanos y progres de casi todo el mundo. Ryan ha dicho de Europa una verdad que no nos atrevemos a confesar, que es mediocre, vaga, cacique y sin ambiciones. Aquí los ataques a Europa son por lo contrario, de manera que fijénse si estamos lejos de pensar como Ryan. Además Ryan nos ha puesto de ejemplo a los españoles para explicarles a los americanos lo que les puede pasar si votan a Obama, aunque quizás haya exagerado. Total que no hay mucho peligro de que padezcamos a alguien como Ryan, aquí lo que se lleva es el disimulo, el dolor por tener que ahorrar el dinero inutilmente gastado, la comprensión con Sánchez Gordillo y sus mangantes, y el desprecio y el escarnio a las cajeras de Mercadona que creen que la propiedad no es un robo.
Android gana

sábado, 11 de agosto de 2012

Chicos de oro

Nuestros baloncestistas se merecen lo mejor y han demostrado que, además de calidad, tienen pundonor y saben luchar, confían en lo que son capaces de hacer y lo hacen. Perderán con USA, o ganarán, pero son absolutamente ejemplares por su normalidad y su grandeza de ánimo. Naturalmente han tenido altibajos, eso que nuncan tiene los que hacen deporte desde el sillón, pero han sabido pelear sin rendirse ni a los adversarios ni a los que no creían en ellos y les dedicaron críticas fáciles e injustas. 
Ojalá hubiese más españoles como ellos y menos como los agresores de la cajera del Mercadona asaltado. Por cierto, ¿dónde están las feministas? ¿Es que ninguna vio cómo agredían los macarras del SAT a una joven que trataba de cumplir con su obligación laboral y ciudadana? Claro que con un PSOE llevando al TC el que se restrinja la atención sanitaria a los residentes ilegalmente en España no cabe esperar demasiado respeto a la propiedad privada: la envidia todo lo tolera, especialmente lo más disparatado.
Lucha de titanes

viernes, 10 de agosto de 2012

Sancho Gracia era Curro Jiménez

Y Curro Jiménez está mucho más cerca de la inmortalidad que de los simples mortales, así que Sancho, que era un gran tipo capaz de tener amistades incompatibles, ya tiene, al menos, la inmortalidad unamuniana de la fama. Espero que tenga también la otra, más común pero no menos valiosa. 
Yo lo pase muy bien viendo aquellos episodios de la TVE  del suarismo en los que fue decisiva  la experta mano de Joaquín Romero Marchent, y de su hermano Rafael, pero también la buena música de Waldo de los Ríos y García Abril y los guiones de Antonio Larreta, con  Curro, el Algarrobo, el Estudiante y un Gitano que no llegó a cuajar tanto. Mis hijos, niños por entonces, también lo pasaron genial y creo que la serie, con  el tiempo, quedará como una de las cosas más inteligentes y dignas que hizo TVE en los primeros años de democracia. Mi recuerdo emocionado para un luchador listo, valiente, generoso y patriota, y para quien, sin duda, tuvo que parecerse a él de tanto representarlo. 
Hacer cosas nuevas

jueves, 9 de agosto de 2012

La ola de calor

Era lo único que faltaba, que se confirme el cambio climático, al menos en España. Ya se sabe que los males nunca vienen solos: crisis, intervención, referéndum sindical, Sánchez Gordillo, y la ola de calor. La única ventaja de la última es que tiene plazo previsto de terminación, alivio que no se nos alcanza ni con los Gordillos, los sindicatos y las intervenciones.
Digital Spanish

miércoles, 8 de agosto de 2012

¡Cómo rema David Cal y cómo roban en Mercadona los sindicalistas!

Este chico gallego es un tipo que habría que contratar como asesor en la Moncloa, incluso hacerlo fijo. ¡Ha estado a punto de pillar a un alemán, y eso que ha salido muy mal, como si fuera un español corriente! Resulta que es fuerte, se entrena duro, conoce su oficio y no se rinde, y, además, triunfa. Todo un ejemplo, sin duda.
Claro que también son un ejemplo los chicos de Marinaleda que al mando de una especie de Fidel Castro de opereta se han llevado unas cestas de Mercadona. ¡todo para el pueblo! Yo sugeriría que a Gordillo le hiciesen juez olímpico, pero como lo mismo no se dejan los olimpistas, les sugiero que elijan entre el método de Cal, remar y esforzarse, o el de Gordillo, llevárselo crudo. En realidad apenas hay opciones intermedias.
Hangout

martes, 7 de agosto de 2012

Meditación, muy breve, sobre el pesimismo

Ayer leí un libro muy pesimista de un pensador pesimista, y luego hablé con otro amigo, también pesimista, y sabio, aunque de otro género, mucho más llevadero, y llegamos al acuerdo de que incluso cuando se considere que el pesimismo sea la mirada más lúcida, lo que  no comparto, aunque decirlo sea irrelevante, no vale cualquier clase de argumentos  en su favor, si es que vale argumentar, que parece dudoso. Para decirlo brevemente, no cabe decir: fíjate que malo es el mundo que esta misma mañana me he tropezado, al salir a la calle, con Scarlett Johansson. Es obvio que hay cosas peores, de manera que tales razones conducirían a un pesimismo matizado, o sea, consolador, porque es muy triste ser súbdito del reino de los tontos.
Noticia poco apta para pesimistas al uso

lunes, 6 de agosto de 2012

La prima y el 98

Al ver lo que se dice de Alemania he recordado en varias ocasiones el tono de buena parte de la prensa española poco antes del 98, que si los americanos se iban a enterar, que qué se habrán creído esos mastuerzos, que si la flota los iba a machacar... La opinión pública empujo a los marinos y a los políticos a un enfrentamiento militar con los EEUU que unos y otros, sobre todo los marinos, sabían que iba a suponer una derrota trágica. Ahora abundan los españolistas, aunque sean de CiU, que instan al Gobierno, que se deja querer, a leerle la cartilla a los teutones, y el resultado será igual de desastroso.
¡Lejos de nosotros la funesta manía de pensar! sigue siendo el lema de muchos idiotas que quieren vivir de que los demás sean algo más idiotas que ellos mismos, cosa que no es fácil, pero que ha funcionado bastante bien, hasta ahora. 
Ventas

domingo, 5 de agosto de 2012

Verano

Pese a lo mal que estamos, comienza el verano, que será corto y lleno de presagios negativos. Puede que alguien aproveche para colar alguna mala pasada, pero no tendrá éxito porque el nivel del descontento está ya muy alto. Hoy me dicen que se sospecha de que pueda haber preparativos de gobierno de concentración a la vista del buen número de altos cargos socialistas que se están colocando en puestos de confianza, de los más deseados, en cualquier caso. Podría ser, pero no hay que dejar de tener en cuenta lo bien preparados que están para ejecutar ciertas políticas.
Técnicas de campaña

sábado, 4 de agosto de 2012

Los riesgos de una actuación

Independientemente de los riesgos nacionales, es decir, para todos, que el gobierno asume al afrontar la situación como lo hace, amenazas que son graves, difíciles de evitar y muy inmediatas, existen gravísimos peligros para el futuro político del PP, porque la coincidencia del liderazgo del partido y del gobierno no es ni casual ni disimulable; se trata de contingencias que no se deberán, únicamente, a que el PP vaya, como seguramente lo hará, a hundirse electoralmente, porque, más bien al contrario, serán la causa de que se hunda de manera tal vez irremisible. En mi opinión, el mayor riesgo del PP, que en cualquier caso me preocupa menos que el de la Nación en su conjunto, porque además me importa, precisamente, en la medida en que afecta al destino colectivo, consiste en que el partido tiende a aparecer como una fuerza  absolutamente desprovista de cualquier identidad política, como una mera disculpa para que algunos puedan nombrar altos cargos. Se trata de la derivada última de todo un modo tecnocrático de concebir la política como mera gestión administrativa, porque ni siquiera hay ideas económicas detrás de la orgía de recortes que el Gobierno administra de modo tan improvisado como arbitrista. En realidad, podría negarse que hayan sido necesarios los partidos para que pase lo que está pasando, aunque, en verdad, ha podido ocurrir por la deliberada intención de reducir los partidos a comparsas de las minorías que han llegado a controlarlos, un verdadero fraude a la democracia y a sus posibilidades, y así nos va.
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viernes, 3 de agosto de 2012

Carta a un amigo a propósito de un artículo de Elorza



Eso de que la historia es magistra vitae tiene muchas lecturas, no todas agradables. Los filósofos, si se me permite hablar así, hemos dedicado mucho tiempo a mostrar lo estériles que son los juicios contrafácticos, el "qué habría pasado si hubiese ocurrido lo que no ocurrió", válidos para entretenerse, pero nada más. 
Respecto a España, cierta izquierda sigue sin enterarse de que la unidad nacional que ahora tenemos no es cosa de Franco sino, como poco, de Espartero, y que fue consecuencia de un pacto (el de Vergara, en 1839) que puso fin a la primera carlistada, una cosa como muy moderna. Las invocaciones historicistas de catalanistas y vasquistas son un puro invento, nada que ver con Escocia, que sí se unió voluntariamente y se está pensando  qué le conviene más, sin que sea seguro que triunfe el secesionismo por razones perfectamente comprensibles, aunque tampoco sea seguro lo contrario. 
Escocia podría pertenecer a la UE porque, presumiblemente, el resto del United Kingdom no se opondría, aunque ya se verá, pero dudo de que eso pudiese pasar en España, primero porque creo no triunfarían los referenda (nuestra demografía nada tiene que ver con la escocesa) y segundo porque el resto de España vetaría, está en su derecho, el ingreso de ambas unidades políticas en la UE, pero esto es, de momento, política ficción. De todas maneras es obvio que en España abundan los condes don Julián, qué se le va a hacer. 
Lo que no entiendo es que el señor Elorza se remita a un criterio canadiense para decir que la fuerza... no sé qué. ¿Qué fuerza sería aplicar soluciones constitucionales? Otra cosa es que Rajoy, u otro cualquiera, no se atreva, pero ¿fuerza?  espero que no llegue a usarse, porque ejemplos, nada lejanos, hay para todo. Un abrazo, 


phablet

jueves, 2 de agosto de 2012

Palo y zanahoria, o palo sin zanahoria


Comprendo que pueda parecer presuntuoso, pero estaba seguro de que Draghi iba a decepcionar a los mercados, según la terminología políticamente correcta. Hace tiempo que quienes mandan en la UE vienen haciendo con España una política uniforme y constante, buenas palabras y poco más. Esto puede irritar a quienes esperan una salvación desde fuera, los que sostienen el absurdo pulso con las instituciones de la UE, basándose en  la deletérea creencia de que España no puede hundirse sin hundirles a ellos, pero yo creo que la conducta de las instituciones financieras de la UE, a las órdenes de Alemania, es bastante racional, y que no va a cambiar, ni antes de que se pronuncie el Tribunal Constitucional alemán, que lo hará de la forma más desfavorable a nuestros supuestos intereses, ni tampoco después. Claro es que ni Mas ni Griñán han ayudado lo más mínimo a las hipotéticas dudas de Draghi, pero eso tampoco cambiará si no se hace lo necesario para que cambie.
Bien haríamos en tomar nota y en poner manos a la obra para  arreglar nuestros entuertos, graves, numerosos y crecientes dado el disparate en que estamos instalados; es evidente que esto no se va a  conseguir sin políticas ambiciosas y serias, pero para eso están los Gobiernos, y, si no se sienten capaces, cosa muy normal, deben dejar el paso a otros.

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