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sábado, 15 de diciembre de 2012

La curva de Laffer y el sentido común


Hoy viene una estupenda entrevista con Arthur Laffer, que, por cierto, parece mucho más joven de lo que yo creía,  en Libertad Digital, y este es su consejo, que yo suscribiría la mil por cien:  "Pues que lo que necesita España es bajar todos los impuestos, controlar el gasto y simplificar las regulaciones", lo que no dice es que, de ese modo, el mangoneo político se vería severamente reducido, y ahí le duele, de manera que seguiremos siendo menores de edad bajo la paternal mirada de Rubalcaba y otros sabios sindicales.
Tecnología y ficción

2 comentarios:

David dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
David dijo...

Nunca he entendido la idea de que todos deban pagar impuestos en la misma proporción. Me gustaría que alguien me lo explicase. Porque me puedo equivocar, pero hasta el momento me ha parecido evidente, primero, que el dinero no sirve para lo mismo (es decir, no cumple la misma función para los que lo manejan) en todos los tramos de riqueza, por lo que aplicar los mismos tipos para distintos tramos (suponiendo que se haya establecido un criterio razonable para identificarlos y diferenciarlos; la dificultad que pueda entrañar el hacer esto no resta fuerza al concepto) me parece como mezclar peras con manzanas. En segundo lugar, toda riqueza se obtiene en parte gracias a los servicios que nos da la sociedad en la que vivimos, y cuanto más dinero se concentre (por ejemplo, vendiendo libros, o discos, o lo que sea) más se le debe a la sociedad (es decir, aumenta la proporción de la deuda). Pagar impuestos debería verse, según estas ideas, estas intuiciones, como el pago de esa deuda, no como un abuso por parte del estado, consistente en quitar lo que es de uno (pagar impuestos sería más llevadero si no se considerase ese dinero como propio, para empezar). Otra cosa es que a veces el estado pueda cometer excesos o exigir impuestos injustos. Esto me temo que esté a la orden del día. Pero el principio de que donde se concentre más riqueza se debe recoger en mayor proporción me parece, en principio, elemental (los muy ricos desde luego deberían aportar muchísimo más de lo que lo hacen. Que Dépardieu pague, como dice, el 85% de sus ingresos me parece muy razonable; tengamos en cuenta que acaba de poner a la venta una mansión por 50 millones de euros).

La defensa de la reducción e igualación de tipos impositivos de Laffer sospecho que se deba más a un concepto determinado de justicia que no comparto que a una fórmula demostrada de organización fiscal que lleve a una mayor prosperidad general (salvo que se me convenza de lo contrario, pero nunca me he topado con argumentos).

Un saludo,
David