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jueves, 31 de enero de 2013

La lista

Apareció la famosa lista, primera entrega de la estrategia de Bárcenas. ¿Qué prueba? No hacía falta probar que el dinero suizo proviniera de la corrupción, eso resultaba evidente para cualquier persona con dos dedos de frente, y habría que investigar sus orígenes; lo que prueba es que muchos dirigentes del PP, todos los que están en las listas que han aparecido y los que aparecerán, parecen ser, además de unos sinvergüenzas, unos memos de consideración, amen de corruptos y aprovechados. Esta gente no puede seguir ni un minuto más al frente del PP, salvo que puedan probar que su caso es falso, cosa extremadamente difícil, aunque pueda resultar injusta en algún caso, puesto que nadie podrá probar tampoco que cogieron lo que Bárcenas dice/no dice que les dio. Rajoy y Cospedal, que han protegido a Bárcenas más allá de lo razonable y de modo harto sospechoso,  deberían dimitir y dar paso a un Congreso extraordinario organizado por alguien con un mínimo de credibilidad para que pueda librarnos a todos de esta pesadilla de bandidos de medio pelo generosamente dispuestos a gobernar con decencia un país. 
Bq se atreve

miércoles, 30 de enero de 2013

Albarda sobre albarda

La idea de que la corrupción se deba a las necesidades de financiación de los partidos es una tontada. La corrupción se debe a la condición humana, a la pura ambición, y, políticamente, a que es extremadamente fácil conseguir grandes sumas de dinero engordando los presupuestos de las inversiones públicas para que los adjudicatarios puedan destinar parte de sus beneficios a engrasar las maquinarias que los otorgan. Quienes tengan ese poder de otorgar siempre serán unos pocos, y raramente coincidirán con los que mandan en el partido, que no tienen poder directo sobre el presupuesto y sus adjudicaciones. Lo que sí ocurre es que pedir ese dinero en nombre "del partido" es más elegante que pedirlo por las bravas, y hasta puede ser que muchos donantes crean que han ayudado a la causa noble de su preferencia, eso sí, tras estar seguros de haber garantizado su interés personal. En la mayoría de los casos, sin embargo, ese dinero habrá a ido a parar a muy pocos bolsillos, a dos o tres a lo sumo, siendo muy ilusa la creencia de que pueda emplearse en pagar sobresueldos a mindundis que bastante tienen con creerse importantes. 
Que los partidos pacten medidas contra la corrupción es tan inútil como que pacten medidas contra el virus del SIDA. Lo que hay que hacer, lo mismo que contra el virus, es indirecto: más investigación, más trasparencia, más competitividad interna. La verdadera corrupción de los partidos es su ruda negativa a cualquier forma de democracia interna, y eso es lo que, a la larga, facilita que algunos de la cúspide pidan dinero para ellos, eso sí, en nombre de todos. 

martes, 29 de enero de 2013

Espada acierta

No es raro que lo haga, pero esta vez, además, va directo al tumor. Lo grave de Amy Martin y el contrato con la Fundación del PSOE no es la corrupción, sino que se admita sin mayor vergüenza que las ideas se compran al peso, y de segunda mano. 
La manzana se arruga

lunes, 28 de enero de 2013

El pacto

Hay que ser un desalmado para estar en contra de los pactos, aunque sea inevitable sentir estupor,  cansancio y un asomo de ira cuando se escucha, por ejemplo, que los partidos urden un pacto contra la corrupción, ¡Dios nos libre! El pacto que la mayoría de los españoles desean es muy otro, un pacto de los partidos con los electores para acabar con el desánimo de todos. 

La democracia española se inició con una presunción de inocencia hacia las fuerzas políticas porque, la necesidad de cambiar nos hizo suponer su carácter angelical. Ahora, ya se han pasado los efectos de ese desodorante, y hace falta que la política recupere el prestigio que debiera tener y  que aquí se ha desvanecido, en horas veinticuatro, y tanto a babor como a estribor.
Sindicatos y partidos políticos comparten el dudoso privilegio de ejercer su actividad principal en ausencia de una mínima regulación, y así han llegado a convertirse en auténticos engendros, en entidades sañudamente egoístas y extrañamente selectivas cuyos intereses todo lo arrasan. Pero la democracia exige poliarquía, un juego de equilibrios regido por reglas que haga posible la libertad política, y eso se hace muy difícil cuando el monopolio se extiende y nadie puede, aunque lo quisiere, controlar que la libertad y la democracia estén mínimamente vigentes en sindicatos y en partidos.
Hace falta una ley que establezca con claridad las obligaciones que tienen, y en ese pacto está todo por hacer. Ambos han de respetar los principios de transparencia y de rendición de cuentas, de modo que la ley tase exactamente lo que no pueden perdonarse, sus obligaciones,  con sus militantes y con todos nosotros, y lo que no pueden hacer, aunque lo hagan a diario. La democracia tiene que acabar con ese agujero negro que nos amenaza a todos. 
Telefoninos

domingo, 27 de enero de 2013

La leyenda del imperturbable y lo de Cataluña

Cada político tiene derecho a escoger su figura y a cultivar una imagen que le resulte atractiva, cómoda y, a poder ser, simpática. Rajoy parece pretender que se le recuerde como un político sereno, como alguien  a quien no perturba cualquier cosa. No está mal, para un país tan propenso al sopetón y al disparate, pero de la virtud al esperpento no siempre hay tanta distancia como se pueda desear.

La declaración soberanista del Parlamento catalán no es precisamente un documento de interpretación sencilla, de manera que caben las disquisiciones de todo tipo sobre lo que significa. Sin embargo, de lo que no cabe duda ninguna es de que los secesionistas catalanes están poniendo a prueba la capacidad de respuesta del conjunto de la Nación y de cada una de sus instituciones, y que está claro que la mejor respuesta política a este desafío, por evasivo y equívoco que se pretenda, no puede ser la afectación de una olímpica indiferencia o el jugar a que se está tan seguro en la propia posición que se considera que el asunto es un temita menor.
Adoptar un mohín minimizador puede que tenga alguna oscura ventaja, pero tiene inconvenientes muy mayores. No se podría aparentar normalidad, por ejemplo,  el día que los bomberos decidieran hacer una falla en el interior de su cuartel, por mucho que se les suponga capacidad para controlarla, entre otras cosas porque no se les paga el sueldo para eso. El caso catalán es mucho peor porque los que están montando la falla en las instituciones no son bomberos, sino pirómanos, así que pocas bromas. El Gobierno no puede conformarse con pedir ahora un dictamen a la abogacía del Estado, eso debería haberlo hecho meses atrás, aunque solo sea porque lo que está pasando también tiene que ver con  la prima de riesgo.
Estamos ante un desafío político de enorme envergadura y no se puede tratar como si estuviésemos ante una pugna sobre las competencias administrativas para decidir la clasificación de los huevos de gallina.  Los españoles en general, y con más urgente motivo, los muchísimos catalanes que se sienten plenamente españoles y no quieren dejar de serlo para que se infle el ego del señor Jonqueras, están verdaderamente preocupados con los signos de tibieza y lentitud de este Gobierno. Para nuestra desgracia, no basta con advertir que se va a hacer cumplir la Constitución, hay que decir ya cómo se va a hacer eso, porque es evidente que nunca se ha admitido que se fuera a incumplir, y los nacionalistas y secesionistas han podido hacer girones  de ella.
El Estado, garante de la ley y del derecho y las libertades de todos, tiene la obligación de aplicar la ley y no puede mirar para otra parte cuando sus representantes se reúnen para decir que van a hacer lo que no se puede hacer de ninguna manera. Un Gobierno que ha encontrado motivos para indultar a personajes lamentables o a un conductor suicida, contra todos los pronunciamientos jurídicos, debiera ser capaz de encontrar alguna medida eficaz contra el cacareo político de los soberanistas, aunque eso pudiere suponer que el señor Rajoy tenga que alterar el gesto. Hay veces que la calma puede causar pavor. 
Clockphones

sábado, 26 de enero de 2013

Sostres en vena

Salvador Sostres es un artista de la provocación, y eso merece un respeto, pero además es un auténtico maestro en el arte de decir las verdades que no suelen decirse. Les dejo hoy con un análisis realmente magistral, un retrato de Marta Ferrusola y los Pujol, algo que solo un catalán listísimo e implacable, como es él, podría escribir,  un texto que rezuma sabiduría, rigor, elegancia y, hasta cierto punto, admiración. 

viernes, 25 de enero de 2013

Las habilidades de Amy

Para que los pesimistas no se refocilen en el deterioro del clima moral y cultural, no hay otro remedio que reconocer que hay un progreso evidente entre las corruptelas de "mienmano" y las habilidades de Mulas & Amy. Que se paguen unos artículos que nadie ha leído nunca a 3.000 euritos de nada, a una escritora ficticia, que resulta ser la esposa del pagador, o ex esposa que eso tampoco está claro, sin que el pagador lo sepa, él que cree estar comprando en el mercado internacional, sin que tampoco lo sepan ni Caldera, bueno, nunca se ha enterado de nada, ni Rubalcaba, que, lógicamente, está ocupado en otros temas de corrupción que no le afectan,  indica lo rápidamente que se aprende lo de la ingeniería financiera. Lo que sigue siendo lo mismo es el arte de quitarnos dinero a todos para dárselo a la familia, y eso que son socialistas y enemigos de lo privado.
TV y PC

jueves, 24 de enero de 2013

Trasparencia necesaria

Un personaje financiero del más alto nivel internacional ha reclamado opacidad para sus negocios, alegando que tampoco el público conoce cómo trabajan los ingenieros aeronáuticos. No tengo dinero en su banco, pero lo retiraría al instante porque sin duda se trata de una de las mentes más toscas que haya ascendido nunca a ese Olimpo, o tal vez no. Hay dos detalles decisivos que se le escapan al personaje: en primer lugar, que entre las empresas aeronáuticas hay una competencia efectiva y una regulación externa bastante eficaz, y, en segundo lugar, que  los aviones no se han caído nunca todos a la vez. La banca explota un privilegio seguramente necesario, pero no puede hacerlo con ninguna opacidad de fondo porque sus resultados no permiten que la consideremos infalible y, aunque no necesitemos saber al detalle qué hacen con nuestro dinero, sí tenemos saber que puede saberse, y que hay intermediarios, periodistas, inspectores y gestores que lo saben y, además, lo cuentan, como pasa con los ingenieros que, además, no explotan ningún privilegio. En caso contrario nadie debería dejar nada a nadie, y menos a tipos que piden condiciones de trabajo tan sospechosas. 

martes, 22 de enero de 2013

El indulto

Este Gobierno se ha pasado mil pueblos con los indultos, pero el caso del conductor suicida que se ha comentado estos días sobrepasa lo tolerable. Es increíble que algunos comentaristas hayan considerado a Gallardón como un personaje progresista, tal es su habilidad para el disfraz y la escasa nariz de tantos. Lo que sin duda le convierte en un campeón es su capacidad para hacer lo necesario, ¿les suena?

lunes, 21 de enero de 2013

No basta ninguna investigación interna

El defecto absolutista de la cultura política imperante en los partidos españoles se ve incluso cuando hablan de corregirse (¿de qué si nunca han hecho nada?). Estamos ante un escándalo público colosal, y a los jefes del PP se les ocurre una investigación interna, lo que implica un oxímoron como una casa de grande. Si es interna no es investigación y si es investigación no puede ser interna, a ver si se entera la señora Cospedal que con tanto cargo se olvida de la más elemental lógica. Una investigación "interna" sería como la parodia de Ludwig Wittgenstein a propósito de la idea de verificación, algo así como  bajar a la calle a comprar un periódico para comprobar que el ejemplar  del mismo diario previamente comprado decía la verdad. Nada de interna, ni privada, o hay luz, ventanas abiertas y jueces públicos, o no servirá de nada, salvo para demostrar que ya ni siquiera saben cómo ocultar sus fechorías.  No se trata de comprobar qué se ha hecho con el dinero del PP sino qué han hecho con nuestro dinero, con el esfuerzo de los contribuyentes. ¿Dónde están los de "Manos limpias", qué se hizo de jueces y fiscales? 

Reinventar el PC

domingo, 20 de enero de 2013

Rojo y negro


El negro asunto de los millones suizos del tesorero del PP se ha puesto al rojo, porque hace falta tener un alma de cántaro para aceptar que esos euros no tengan nada que ver con el PP y se deban únicamente al genio para los negocios, en ratos libres, del muy avispado gerente, que en función de sus largos méritos fue ascendido a tesorero, nada menos. No tiene nada de extraordinario que quienes hacen las leyes tiendan a sentirse por encima de ellas, ni tampoco el que, al final, queden con las posaderas a la intemperie. Lo que sería del orden de lo milagroso es que los demás aceptemos explicaciones que son imposibles de tragar. Por muchísimo menos que todo lo que ahora se sabe, el PP tuvo que hacer una limpia espectacular hace ya muchos años, pero se ve que se trató de una operación cosmética en la que acabaron pagando algunos que pasaban por ahí, y se quedó dentro el secreto de la esfinge que se dedica a producir y distribuir unos euros que no manchan ni se notan, como las mejores compresas. 
No cabe descartar que ese dinerito sea la parte que se quedaba para sí el untador del tinglado, porque lo de la financiación de los partidos es una excusa perfecta para el trinque, pero urge conocer la fuente y los beneficiarios del maná. En realidad, lo que es absolutamente necesario es que exista una norma específica que obligue a los partidos a ser transparentes y a mostrar respeto a la legalidad, a tomarse en serio la democracia sin prostituirla con prácticas que enrojecerían a cualquier mafioso. Para beneficio de los sindicatos no existe ley de huelga, y para solaz de las cúpulas de los partidos no tienen ninguna ley que cumplir, al parecer porque ellos se encargan de aplicarla a los demás en su reino de Jauja. O acabamos con esto, o esto se acaba. 

sábado, 19 de enero de 2013

Rajoy

No tiene demasiada buena fama como político, pero se trata de un baldón que podría corregir con facilidad. Bastaría que dijese públicamente que reta a Luis Bárcenas a publicar la información que pueda comprometer a cualquier dirigente pasado o presente del PP, incluso a él mismo, o que se presente ante el juzgado, es una forma de hablar, y que reclame que se obligue al tal Bárcenas a contar cuanto sepa en su posible defensa y a hablar cuanto antes. Todo lo que no sea eso será escapismo hacia la miseria más absoluta, y lo pagaremos todos con él, pero él también. ¡Ya está bien!
Libros digitales

viernes, 18 de enero de 2013

Un Estado fallido

Estamos a punto de desembocar en un Estado fallido si no se corrigen las leyes que permiten el descaro de los de arriba y no se activan los sistemas de control más exigentes. ¿Qué juez tendría cara de exigir el pago de impuestos abusivos a quienes soportan el cinismo y la ostentación universal que empieza en el pináculo mismo del sistema? O los jueces hacen algo, o esto se desbaratará más pronto que tarde. Si aplican la ley a rajatabla y sin miramientos, sin dejarse impresionar por el ventilador en marcha, todavía estaremos a punto de corregir, pero sin miramientos. 
Búsquedas sociales

jueves, 17 de enero de 2013

La triste verdad del caso Bárcenas

Es muy duro reconocerlo, pero mientras no se demuestre lo contrario, lo razonable es suponer que los millones suizos de Bárcenas sean parte de la financiación ilegal del PP, la parte que él se quedó para sí propio, como seguramente otros habrán hecho, pero sobre la base de que se pedía dinero a quien lo podía dar, naturalmente a cambio de algo.  Sencillamente, no es concebible que mientras estaba de gerente en el PP tuviese tal maña para hacer negocios tan limpios y rentables y, a la vez, fuese tan necio como para no declararlos paladinamente, como hubiera sido su obligación elemental de ser todo medianamente cierto. La historia es increíble, parece una mentira asquerosa que hará un daño infinito si el perfil nítido de la verdad no es capaz de aclararlo. No ganarán nada los dirigentes del PP mirando para otro lado y haciendo como que no tienen nada que ver. 

miércoles, 16 de enero de 2013

Huelgas

Existe el derecho de huelga, pero, curiosamente, está sin regular. Este hecho impide que se vea con claridad lo que está pasando con muchas huelgas, a saber que en lugar de ser instrumentos de defensa de de los débiles frente a los poderosos, y sobre todo en el caso del sector público, se han convertido, por supuesto que no todas ni siempre, en formas de defender los privilegios de los pocos y bien organizados frente a la mayoría de los ingenuos paganos. Así el derecho a la sanidad se puede convertir en el derecho de  los profesionales del sector público a mantener privilegios, que de conocerse nadie aprobaría, y así sucesivamente, en la enseñanza, la universidad o las televisiones públicas. Lo que, desde luego, no quiere decir que acierten siempre los gobiernos, pero eso ya lo sabemos y lo que yo subrayo es lo que tiende a olvidarse, y a ocultarse. Necesitamos una ley de huelga con urgencia. 

martes, 15 de enero de 2013

Esperanza Aguirre

Las cosas de esperanza Aguirre siempre provocan murmullos y escándalos, sin razón casi nunca, pese a que hay que reconocer que es persona a la que no le importa sorprender. Su fichaje por una empresa de selección de personal es curioso, pero no da motivo alguno para la crítica política, ¿o es que acaso para ser político hay que ser funcionario y estar en activo y en situación de excedencia especial? El mero hecho de que pensemos así es una muestra del atraso político que padecemos, de cómo confundimos la política con el Estado. Lo que no quiere decir que la nueva noticia aguirriana no sea sorprendente, pero esa es otra cuestión. 
Blancanieves

lunes, 14 de enero de 2013

Pujol y el fiscal

El fiscal general del Estado dice que no parece deberse a ninguna conjura el hecho de que la policía esté investigando negocios y aventuras de los Pujol, o del mero mero, porque hay indicios suficientes. ¿Esto de los indicios pudiera ser un indicio de que el Estado se decide a dejar de mirar para otra parte cuando algunos se pasan la ley por salva sea la parte con los más variados motivos? Sería magnífico que así fuere, pero, de ser así,  va a tener trabajo el cinéfilo Fiscal general. 

Bajan las expectativas de ventas del I phone

domingo, 13 de enero de 2013

La proporción



Casi todo en esta vida es cuestión de proporciones. Un cierto nivel de corrupción en los asuntos públicos es seguramente inevitable, del mismo modo que admitimos que haya algo de polvo bajo las alfombras, pero si con ellas se tratase de tapar, por ejemplo, el cadáver de un caballo, tropezaríamos al andar, y la estancia sería inhabitable. Claro está que, yendo poco a poco, se puede acostumbrar a la gente a vivir en lugares infectos, pero resultaría un poco sádico tratar de que, al tiempo, se dedicasen a loar la higiene reinante.  
En España tenemos ya bastantes caballos muertos bajo la moqueta, y hasta hay quien se empeña en alabar a una democracia tan pulcra, y esto es lo que ya no cuela. Con lo que la prensa publica sobre nuestros casos de corrupción se podría surtir a varias repúblicas medianamente decentes, pero empieza a ser una dosis insoportable para un solo paciente, y eso que la prensa suele ser prudente y discreta y se entera, más bien tarde, de lo que la gente dice ya a voces.
Nuestro sistema trata de arreglar esto con una justicia complaciente, que mira para otro lado, que no sabe bien si alguna ley debe aplicarse o es de las que se promulgan para el lucimiento colectivo, que alarga los procesos, que pacta con los culpables y les pide disculpas por las molestias, en fin con una panoplia realmente eficaz de procedimientos de despiste. El problema es que eso ya no sirve, porque los casos son tantos, y tan graves, que lo milagroso es que haya quienes siguen pagando pacíficamente sus impuestos.
La cuestión es muy simple, o se pone coto de una vez a la corrupción institucional y se activan los procedimientos de limpieza, o este país será en un plazo más breve que largo un Estado fallido, un lugar invivible y asqueroso. Se verá dentro de muy poco. 
[Publicado en La Gaceta]

sábado, 12 de enero de 2013

Algo huele a podrido

Me parece muy peligroso que crezcan los que comprenden la forma en que el Gobierno está funcionando, subiendo impuestos y no recortando gastos. Lo hace por miedo, y abusando de la ignorancia general. ¿Miedo? No puede tener miedo a que las protestas lo saquen de su sitio, pero lo tiene a perjudicarse si aplica medidas que deterioren el verdadero fundamento de su poder que no es la legitimidad popular, sino el apoyo ciego de los cientos de miles que viven de que el sistema siga en píe... y apenas han sufrido recortes. Eso explica el intento de ajuste por los ingresos, subiendo los impuestos a todo el mundo, a riesgo de matar al enfermo, y la locura insana de no recortar los gastos, suprimiendo valientemente lo innecesario y ajustando con rigor el costo de lo imprescindible, una política que afectaría, sobre todo, a sus beneficiados, porque implica serias reformas del gasto público que no quieren, ni se atreven, a hacer. Lo de siempre, que se jodan los más, que están lejanos,  y se consuelen los menos,  los que, de uno u otro modo, comparten casa y escalera.  
Daniel Lacalle habla hoy de la mal llamada austeridad, que consiste en recortar inversiones públicas manteniendo el gasto político, y se teme que volverán a subir impuestos en 2013 y 2014 para recortar un déficit que sigue sin contenerse, porque sus causas estructurales, el exceso de costos políticos que padecemos, siguen intactas. La solución posible implicaría políticos de los que no disponemos y un país que no existe, un electorado consciente de que nada de lo que aparentemente se nos da sale de otra parte que de nuestros bolsillos. Aquí se sigue creyendo en los Reyes Magos, que son los políticos socialdemócratas, o sea, todos, unos que lo son y se lo creen y otros que no se lo creen pero lo siguen siendo, pero aunque los Reyes seamos nosotros, nos gastamos un potosí en mantener el embuste. 
¿tabléfono?

viernes, 11 de enero de 2013

James M. Buchanan

El pasado día 9 ha muerto un economista extraordinario,  un hombre que supo ser un pensador original siendo fiel a los clásicos. Incluso un ignorante como yo puede reconocer la valentía de sus propuestas, como que los padres puedan votar por sus hijos menores para contrarrestar el peso excesivo de los ancianos,  o sus análisis sobre lo que realmente tratan de hacer los políticos, y lo hábiles que resultan ocultándolo. Buchanan, un hombre, en fin, que no se dejó vencer por el poder de las opiniones dominantes.

jueves, 10 de enero de 2013

El interés de la Justicia

En interés de la Justicia se puede prever que en determinados casos se negocien, no hay otra palabra, las sentencias. No se puede ni siquiera imaginar cuál haya sido el interés de la Justicia en la disolución del caso Pallerols, al dejar marchar sin pena ni castigo a los implicados en un robo desvergonzado y asqueroso con destino a la financiación del partido de Durán i Lleida, que es la explicación hipócrita que suele darse a la desnuda apropiación de dineros públicos por manos privadas, quiero decir, personales, con nombre y apellidos, puesto que los partidos roban exclusivamente para eso, no para ninguna causa humanitaria. 
Algunos, el periodista Anson, por ejemplo, sugieren que ese trato, cercano a la concesión de una medalla al mérito, busca no quemar al político mencionado para que medie en el supuesto proceso de reconversión del secesionismo catalán en una causa que quepa dentro de la Constitución, aunque el Gobierno haya negado cualquier responsabilidad, pero siempre hay jueces dispuestos a hacer favores a los poderosos. Pues bien, aparte de que el disparate catalán parece poco negociable, algunos podemos empezar a preferir la honra sin barcos que los barcos sin honra, y este barco catalán podría ser un primer paso. No estoy diciendo, de ningún modo, que haya que ceder a la independencia de Cataluña, sino que para no ceder no hace ninguna falta ser inicuamente amables con Durán, ya está bien de bromas. 

miércoles, 9 de enero de 2013

Botella mueve ficha

Ha tardado, pero lo ha hecho, y eso en España está por encima de la media. De todos modos, el verdadero problema está no en prescindir de un "sospechoso habitual", sino en limpiar de arriba abajo las telarañas y podredumbres de una casa muy cara, muy ineficiente y muy corrupta. Si lo hace, pasará a la historia, con Olimpiadas o sin ellas, si se resiste, acabará teniendo que salir por la puerta que no querría, y lo siento por ella y por bastantes que la rodean y son de fiar. 
Plair

martes, 8 de enero de 2013

El tren

Hoy se inaugura la conexión con la frontera francesa en vía europea, sin los seis píes castellanos que tanto han dificultado las conexiones con Francia. Esta línea es la primera concebida para tráfico mixto, algo bastante lógico si se actúa con criterios de rentabilidad de las inversiones, lo que no siempre ocurre,  como es sabido. Los nacionalistas catalanes protestarán de lo tarde que se ha hecho, y tendrán razón, pero no conviene olvidar que han sido ellos mismos los responsables de que la alta velocidad se convierta en Cataluña en un trazado de cercanías, porque en lugar de un Madrid-Barcelona-Francia tenemos un Madrid-Lérida-Tarragona, que obliga  a la línea a un recorrido absurdo,  que en Barcelona hay varias estaciones, y, para acabar,  paradas en Gerona y Figueres, a menos de 17 minutos de AVE. Falta sentido nacional, sin duda, pero porque sobra mentalidad de campanario. Lo pagarán nuestros herederos, aunque ya lo estemos pagando nosotros. 
La TV de mañana ¿?

lunes, 7 de enero de 2013

Rato

Apenas he cambiado tres palabras con Rodrigo Rato, y he oído pestes de él de supuestos amigos, de los enemigos ni hablo. La prensa ha sido sospechosamente unánime al criticar su nombramiento en Telefónica, una compañía privada, por decir algo. Creo que su abandono del FMI fue, como poco, frívolo, inconsecuente con el esfuerzo para colocarle allí, y podría decir bastante más cosas negativas, a modo de introito de lo que ahora diré. Sin embargo  me parece de un cinismo ya casi cómico tomarle como chivo expiatoria por el desastre, también por no emplear palabras insultantes, de Bankia. Mi impresión es que entre casi todos, y, señaladamente, entre Zapatero, Rajoy, el gobernador del Banco de España, y los capos de la Banca, le engatusaron para que se tragase lo de Bankia prometiéndole algo que no le pudieron dar o que, directamente, no estaban dispuestos a darle, pero creo que ha sido  más una mezcla de víctima y candidato a chivo expiatorio que otra cosa, claro que no se paso de listo al no maliciarlo. No lo sé, la verdad, pero me temo que sea lo más verosímil  por mucho que para casi todo el mundo sea lo más conveniente alancearle a modo, aunque tampoco creo que acabe por pasarle nada, estamos en España. 
La TV que no viene

domingo, 6 de enero de 2013

En qué manos estamos


Se atribuye a Joaquín Garrigues Walker la afirmación de que si los españoles supiesen las cosas que se hablan en los consejos de ministros saldrían corriendo hacia Barajas. Tranquilícense, porque las deliberaciones de los ministros siguen siendo secretas. A cambio, y por algo se empieza, hemos sabido lo que les decía un telefonista del SAMUR a  los jóvenes que trataban de pedir auxilio para las víctimas del Madrid Arena, y, aunque no me parezca demasiado adecuado comparar a un ministro, que es un interino,  con ese servidor público, que seguramente tendrá plaza fija, hay que reconocer que esa conversación pone los pelos de punta. No voy a fijarme en un trabajador, probablemente lleno de buena voluntad, pero sí en la ridícula incompetencia de uno de tantos servicios municipales que tras una fachada de diseño, que a saber cuánto ha costado, ocultan una desorganización y un descuido más propia de una república bananera que de una ciudad que se supone moderna y bien gestionada.

Lo que ha ocurrido en el Madrid Arena debería ser la oportunidad para someter a una auditoria general a los servicios y procedimientos municipales, naturalmente con luz y taquígrafos. No se puede ocultar la responsabilidad política  que hay tras un suceso tan grave y que ha puesto de manifiesto conductas y procedimientos tan impresentables y peligrosos pero que, al parecer, se dan por excelentes en la casa de la Villa. Se comprende que el gobierno municipal se resista a este escrutinio, aunque las responsabilidades vengan, sin duda, de muy atrás, pero lo que no se entiende es la pasividad de la oposición, aunque tal vez responda a ese tipo de solidaridad que ha permitido al actual Ministro de Justicia, y anterior alcalde, indultar a delincuentes notorios por el mero hecho de ser de CiU, unos patriotas, vaya.
[Publicado en La Gaceta]
Más sobre nuestro Diccionario de citas

sábado, 5 de enero de 2013

Diccionario de citas

Hoy voy a hablarles de mi libro, del Diccionario de citas. Bueno, no es solo mío, sino también de Wenceslao Castañares, desde su concepción, y ahora, además, de Melitón Cardona, embajador, poliglota como deben serlo todos, e informático, para más inri. A él le debemos que acabe de aparecer una nueva edición en la Kindle Store de Amazon que espero sea del agrado de ustedes. Esta nueva edición va muy mejorada en número de citas y en corrección de errores, inevitables, cuando se atesoran cerca de 15.000 citas de más de 1.500 autores y en diez lenguas,  con sus correspondientes traducciones al español.  El precio es de 9,99 dólares, o sea que mucho más barato que en papel, como debe ser. ¡Que se animen y lo disfruten!

viernes, 4 de enero de 2013

Debería o debiera

Tengo la suerte de contar con una especie de  super-gramático, que me corrige algunos dislates que se me escapan, que ignoro, o que se cuelan de rondón en virtud del envilecimiento lingüístico común, y le estoy realmente muy agradecido porque me gusta todo lo que ayuda a saber, el placer más barato e inagotable. El otro día me corrigió, en conversación privada, una confusión entre "deber" y "deber de", un disparate que yo hubiera jurado no cometer nunca, pero me habría equivocado. A modo de venganza ejercida sobre otro colega, al  que no citaré para que el escarnio sea, si acaso, privado, voy a referirme a un error que él comete en un libro que estoy leyendo, un error que se ha convertido ya en casi inevitable, la confusión entre "debería" y "debiera", entre un condicional y un subjuntivo. El condicional debiera usarse siempre que exista alguna condición específica de la que dependa el sentido de la obligación, mientras que el subjuntivo indica una necesidad más abstracta o general, menos sometida a condiciones. Así, por ejemplo, "los niños debieran vacunarse", a diferencia de "los niños deberían vacunarse contra la difteria si fueren a viajar". Cuando estas formas verbales se emplean en negaciones, la diferencia debería estar todavía  más clara: por ejemplo, "no debieras dudar de tus amigos", que es algo muy general, frente a "no deberías dudar de la fidelidad de tu amigo pese a que las circunstancias aparenten condenarle" que se refiere a un caso muy singular y condicionado por las apariencias circunstanciales. Si hay algún gramático competente que me quiera corregir, estoy dispuesto a ello, pero me parece, ya lo he dicho otras veces, que hay que defender al subjuntivo español, tan poderoso y abstracto, frente a la tendencia a decirlo todo en presente de indicativo, en pretérito indefinido  o en condicional simple. En particular me duele que un famoso escritor prescinda habitualmente del subjuntivo para entregarse al  presente, tal vez porque crea hablar desde la eternidad. 
Google no es tan perverso

jueves, 3 de enero de 2013

El poder de la mentira



Revel escribió que "la primera de todas las fuerzas que dirigen el mundo es la mentira”, y eso que al no ser creyente, no tendría presente el cúmulo de reticencias de la ascética cristiana frente a los embelecos y añagazas del mundo. Es comprensible que los poderes que no profesen y respeten principios que se lo impidan, recurran a la mentira en su desenfrenada carrera por eliminar cualquier clase de límites, porque la mentira no solo promueve el engaño, sino algo, en cierto modo, más grave, la confusión, la impotencia, la incapacidad para distinguir la verdad de lo que no lo es.
Las sociedades no han dejado de ingeniar medios para evitar que el poder de la mentira juegue con ellas, y ese es, se supone, el sentido que tiene la libertad de información, la presunción optimista de que habiendo una gran variedad de fuentes será más fácil distinguir el grano de la paja, pero  hay que reconocer que, aunque sea posible hacerlo son muchos los inocentes, y los memos, que quedan atrapados en cualquier red de mentiras medianamente bien orquestada. 
Una sociedad sana debería despedir al político mentiroso, aunque aquí abunden los que  le consideran un tipo hábil y hasta simpático. ¿Qué no decir de un medio de información que se dedique sistemáticamente a campañas de encubrimiento, a ocultar lo que sabe y a extender lo que es falso? No hablo de un caso imaginario, aunque ese periódico se sigue comprando, porque hay quienes lo leen como si fuera el Catecismo, otros creen que esa mentira les beneficia, y a algunos, en efecto,  les favorece mucho.  Les voy a dar una pista: con frecuencia, quienes más critican a Goebbels (“una mentira mil veces repetida se transforma en verdad”) son quienes mejor aplican sus enseñanzas para disimular los favores que, por ejemplo, le deben al casero.
[Publicado en La Gaceta]



Buenas perspectivas

miércoles, 2 de enero de 2013

Hablar para no decir nada

Supongo que, como cualquier extremo, la insistencia en que buena parte de las cosas que habitualmente se dicen carecen de cualquier contenido mínimamente interesante, creíble o razonable, será mala, pero es inevitable cuando se escuchan o, peor, se leen explicaciones que no añaden sino oscuridad a lo que supuestamente tratan de aclarar. ¡Que difícil es reconocer que no se entiende bien algo, que no se sabe todo, que poner en circulación un término no indica que hayamos entendido nada! Uno se siente inclinado a ser escéptico, pero eso está muy caro para personas que presuman de intentar usar la razón, así que no me rindo en un asunto en el que hasta el Antiguo Testamento está conmigo: hay casi tantos tontos como tonterías, son infinitos de la misma dimensión, si se me permite la pedantería.

martes, 1 de enero de 2013

Migajas filosóficas para empezar con buen píe

Leo una interesante perspectiva sobre la evolución humana de Francisco Ayala que han editado mis buenos amigos José Antonio Gutiérrez y José Luis Puerta y no puedo dejar de pensar en lo toscas que son las verdades que admiten los evolucionistas y en cómo la evolución se está convirtiendo en un dogma. El error, si es que lo hay, consiste en confundir el explicans y el explicandum: parece evidente que hay un cambio temporal de las especies y, si se quiere, evolutivo, pero las explicaciones del tal hecho son de traca, y las hipótesis auxiliares no son mejores. Me fijaré, por ejemplo, en algo que, de pasada, dice Ayala: que la especie humana es el único animal con conciencia de sí. Me gustaría saber cómo ha llegado a estar tan cierto de este tópico cultural. De nuevo se confunde la posesión de un lenguaje sofisticado, aunque no tanto como para evitar la tontería, y reflexivo, con la autoconciencia, y son dos cosas, al menos, distinguibles. ¿Cómo se puede saber que un animal no tiene autoconciencia? Lo que nos dice Ayala, como si tal cosa, constituye una explicación ridícula. Los evolucionistas funcionan como los malos teólogos, que son casi todos, como ya poseen la verdad de antemano, encajan las explicaciones a mamporros y eso será lo que sea, pero no es ciencia. ¡Feliz año!
Viva el e reader