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martes, 16 de abril de 2013

Tonterías pegadizas

Entre las muchas capacidades de que nos dota el uso del lenguaje común no figura la de hacernos inmunes a las tonterías; desgraciadamente, también los tontos pueden ser creativos,  y, a veces, parece que dicen cosas de cierto interés: hay toda una técnica a disposición de algunas especies de tontos ladinos, no se crea que no existen. En cualquier caso, son mucho más comunes, aunque también más benignos, los tontos corrientes, los que se dejan seducir por cualquier novedad del habla. Tienen su función: sin ellos no se hablaría de ediles, de "aperturar", de duración en el tiempo, de acuerdos mutuos, de subidas parciales de impuestos, y otros hallazgos igual de estupendos.
Me ha llamado bastante la atención el uso cada vez más común de expresiones realmente bobas en las que se estima la duración previsible con una doble medida, cuando se dice que algo puede prolongarse, por ejemplo, semanas y meses, días y semanas, segundos y minutos, y no sigo porque ya me entienden.
La lengua tiene una lógica y si no se respeta se producen bobadas como estas. Si se entiende que algo puede durar días no tiene sentido decir días y semanas, habría que haber dicho semanas, y punto. Me imagino que este uso tontuno de unidades le da a los hablantes la sensación de que precisan más, y, en efecto, lo hace, pero no aquello que ellos suponen.

3 comentarios:

David dijo...

Bueno, se puede querer decir que algo puede durar (¡en el tiempo!...) días o incluso semanas, cuando no se está muy seguro y se quiere destacar que la duración podría ser considerable. Si se abusa de la fórmula no se estará hablando bien, como con cualquier otra.

A mí me llama más la atención otra cosa peor que se está extendiendo que da pavor: "lo que es". Por ejemplo, lo dice mucho el ministro Guindos: En cuanto a lo que son las medidas contra lo que es la crisis...

José Luis González Quirós dijo...

Tienes razón, es una tontería copiada de la manera de hablar de Aznar que usaba mucho el "lo que /es/significa/ etc., presumiblemente, para alargar la frases y dar sensación de complejidad, profundidad, peso, etc. Creo que el deseo de imitar a los líderes, pese a que aliquando dormitat Homerus, sea la causa de este tipo de tontadas.

cantueso dijo...

¿Ah! ¡La duración en el tiempo! ¡Es filosófico! ¡Es Einstein! Creo que también existe "la prolongación en el espacio."

Menos visible, pero más grave, es el caos de las preposiciones. Hoy en El País he visto "les dije a mis padres que entraran dentro del coche."