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miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Austeridad?

Reproduzco un texto informal del profesor Juan Fernando Robles que explica mucho mejor de lo que yo podría hacerlo qué hay de erróneo en la supuesta austeridad, a la que tantas desgracias se atribuyen para jalear a los políticos salerosos. 

No creo que las denominadas políticas de auteridad sean tales, salvo el caso de Portugal quizás, que me da la impresión que entre todos los países es el menos favorecido. La situación de España no es de austeridad, cuando llevamos 4 años de déficit que triplica y en ocasiones cuadruplica lo dispuesto en el pacto de estabilidad con un incremento de la deuda pública emitida en este período superior al 50% del PIB. ¿Esto es austeridad, qué austeridad?Grecia se ha beneficiado de generosas quitas y está siendo mantenida con dinero exterior. Italia no tiene una situación en absoluto similar a la nuestra, con un paro muy inferior y un déficit incomparable con el nuestro. Siempre hay un loco que puede disparar.
La austeridad no es real en una economía que ha tenido una inyección monetaria especialmente diseñada para nosotros como son las subastas a tres años del BCE que han impedido la falta de liquidez en nuestra banca,  y han facilitado la recolocación de la deuda pública comprada al tiempo que se refinanciaban vencimentos, aparcando una parte de nuestra deuda externa. También nos hemos beneficiado de 50.000 millones de compra de deuda por el BCE y durante meses, ahora menos, hemos tenido colocados casi 350.000 millones de euros (casi un 35% del PIB) en activos en el BCE. ¿Eso es austeridad, qué austeridad?
 Ahora se nos permite superar de nuevo el objetivo de déficit, que no será menor este año del 6% - 7%, y se nos prorroga cumplir con el pacto de estabilidad nuevamente.
 ¿Austeridad, qué austeridad es esta? Merkel es un contrapeso que habla para su propia gente, pero hace la vista gorda en la práctica. No creo que Alemania esté desempeñando un papel tan fuerte como se hace creer, porque los hechos lo desmienten. Pero si no hubiera una sola voz en Europa que clamara por un cierto orden económico, y tirara del bocado del caballo de vez en cuando, estaríamos camino del caos más absoluto y no camino de enderezar esta situación, aunque sea en el medio plazo.
Y yo añado: ¡crecimiento, cuántas tonterías se dicen en tu nombre!

El futuro de las tabletas

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