Página del autor

Pincha aquí si quieres ir a la página del autor

domingo, 5 de mayo de 2013

Juicio correcto, razones erradas

En política, como en todo negocio práctico, se da muy frecuentemente la situación que describía lord Mansfield al aconsejar a un gobernador no versado en leyes: tu juicio será correcto, si piensas detenidamente en el asunto, pero si tratas de explicarlo,  es muy fácil que tus razones no lo sean. Este temor a liarla con las explicaciones está detrás de la tendencia al mutismo de los gobiernos, pero es ligeramente incompatible con la democracia que consiste en explicar, en debatir, en tratar de convencer. En España solemos olvidarnos y queremos reducir la democracia a un mero título legitimador del que manda y cree no estar obligado a dar explicaciones. 
Escoger entre cien

3 comentarios:

cantueso dijo...

Sí. Y es lo peor de lo que pasa ahora: Rajoy no quiere explicar, pero tampoco sabe hacerlo. Lo demostró durante no sé cuántos años de oposición.

No le gusta hablar. ¿Le parece ocioso? Es posible. No sabe lo que es un idioma. Dice que ahora los domingos dedica una hora al inglés. ¡Una hora!

José Luis González Quirós dijo...

Me temo que Rajoy acabe siendo uno de los mayores errores españoles, no creo que tenga remedio. Saludos

Anónimo dijo...

There is a strange contrast between the way Rajoy acts in Parliament and publicly here, in Spain, and his behaviour abroad when he is in the company of "Jefes de Estado". In Spain he shows a sour face, seems to think that he does not have to give explanations to just every Tom, Dick, and Harry, and talks with such a lack of wit and courtesy that I feel personally insulted just by watching him!

And then, when is among those that he seems to consider his equals, he acts as if he understood and spoke English, all smiles and good humour, bonhomie and affability.