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martes, 30 de julio de 2013

Curiosa manera de entender la patria

Creo que las reacciones en torno al accidente de Santiago han sido más o menos mesuradas, correctas, pero me preocupa que algunos traten de considerar como escasamente patriótico la exigencia de mayores precisiones en torno a las causas del accidente, sin cargar toda la responsabildad del caso en el despiste que el maquinista ha confesado. Hay que ser valientes para preguntarse cosas que algunos puede que no quieran que se sepa, esas son las que tienen mayor interés, y hay que hacerlo siempre con mesura, sabiendo que la seguridad perfecta es imposible y que un fallo humano puede ser siempre fatal, pero debe quedar claro el contexto en el que ha sucedido todo y las razones que lo han hecho posible, y, luego,  inevitable. Se lo debemos a las víctimas y a  nuestra patria. 
De nuevo sobre la lectura

2 comentarios:

cantueso dijo...

There are many people who work in a relatively simple technological job where a mistake could cost many lives. Consider the packaging industry or restaurants attached to some factory where hundreds of people eat every day. People working in those places do not have almost any insurance and they do not belong to any "colegio" profesional, whereas pilots and doctors have their professional associations plus extensive civil liability insurance. -- If this "maquinista" were a pilot, wouldn't he get help or at least some support from some professional association? -- I think that in those jobs the psychic problem is boredom. Imagine sitting in a dark cabin for 12 hours on a flight from Latin America to Spain.

José Luis González Quirós dijo...

Para Cantueso. Sí, claro, pero lo verdaderamente dramático es que un cacharro tan peligroso como un tren que puede ir a 250 km. por hora pueda estar expuesto, por un solo segundo, a la debilidad de una persona, por muy profesional que sea.