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miércoles, 17 de julio de 2013

Vicios privados, vicios públicos, virtudes escasas

El asunto Rajoy, ya que él no quiere nombrar a Bárcenas, es un espejo en el que puede mirarse la sociedad española y el sistema político que hemos construido. Doy por sentado que es un sistema que no gusta a nadie, ni a los que lo disfrutan, pero, por alguna razón, se mantiene, aunque sea literalmente incompatible con cualquier modelo ético de democracia liberal, de estado de derecho y de igualdad ante la ley. Tal vez esa incompatibilidad sea lo más interesante para las minorías que mejor lo estrujan, para los empresarios que han hecho sus fortunas al calor del dinero público, incontrolable porque el sistema se encarga de que se administre con suficiente opacidad, y para los jefes de partido sin ninguna idea en la cabeza, que son los que más fácilmente pueden llegar arriba, porque con la cabeza pesada se trepa muy mal por la resbaladiza cucaña del "sí señor", del "lo que mande" y del "aquí no pasa nada". 
En fin, que vamos a poner a prueba como funciona aquí aquello de que "se puede engañar a todos algún tiempo, a unos pocos siempre, pero no a todos siempre" (atribuido a Lincoln), lo que nos permitirá comparar a don Abraham con don Mariano, sin ánimo de ofender. Me temo lo peor, o casi lo peor. ¿Qué sería el "casi"? Que en el PP no hubiese reacciones vigorosas hasta que se haga evidente que con este equipo se va al desastre, pero puede ser peor.
¿SGAE?

4 comentarios:

A. Aghini dijo...

La firme decisión de lo que sociológicamente denominamos la izquierda y los nacionalismos de derogar la LOMCE en cuanto el PP caiga me desazona mucho menos que la prácticamente inexistente reacción por parte de los españoles (cuando ésta no ha sido de apoyo a la medida...); parto de la base de que la LOMCE durará poco porque el PP va a caer pronto víctima de su podredumbre e incompetencia. Creo que un sistema educativo, como el que quieren mantener la izquierda y los nacionalismos, basado en el desprecio al esfuerzo, la formación y la cultura aboca al individuo al fracaso en lo personal; en lo social, a que toda una sociedad se supedite borreguilmente a los grupos de poder carentes de ética. Y no veo cómo tan negro panorama pueda revertirse en una sociedad española que mayoritariamente opta por dar la espalda al esfuerzo, la formación y el forjarse su propia personalidad. Tenemos lo que nos merecemos, y nos merecemos todo lo nada bueno que en el futuro nos va a pasar.

cantueso dijo...

Creo que con este tipo de mentiras no se trata de engañar, sino de demostrar lo que puede permitirse. Miente para ofender, no para engañar. Esta estrategia sirve para que la indignación del público se desgaste en palabras.

José Luis González Quirós dijo...

Es cierto que es una exhibición de poder, pero las exhibiciones necesitan público... y eso puede fallar.

José Luis González Quirós dijo...

Para Aghini. Es cierto que tenemos lo que nos merecemos, pero algunos debemos sentirnos, y nos sentimos de hecho, obligados a merecer algo mejor; a mi modo de ver eso pasa necesariamente por prescindir de la dirección actual del PP, por obligarles a irse a casa avergonzados: sin eso estaremos perdidos por mucho tiempo. Saludos,