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jueves, 8 de agosto de 2013

Las comparecencias

El Congreso ha vuelto a ser puro teatro, del malo. Las comparecencias de los gerifaltes ferroviarios han sido una mezcla del libro gordo de Petete y del Pío Pío que yo no he sido, aunque han servido para aclarar que lo primero que hicieron al enterarse del accidente fue preocuparse por las víctimas, lo que dará lugar, sin duda, a una historia de gratitud interminable por parte de ellas y de todos nosotros. Lo de la Ministra será apoteósico, visto lo visto. Un ambiente de tongo solo roto por chapuceras intervenciones de los que no están en el tinglado, pero estudian poco y no se enteran de nada, Los españoles podríamos intentar algo intermedio entre la algarabía contestataria del Prestige, sin un muerto que yo sepa, y el homenaje silencioso y solidario a las víctimas un accidente del que nadie es responsable, salvo un pobre maquinista que pasaba por allí, aunque tampoco en su mejor momento. España está acostumbrada a comer basura y resistirá también esta ración, un buen entremés para volver a lo de Bárcenas con el estómago preparado.

Contra el caos, si se pudiera

4 comentarios:

A. Aghini dijo...

Otra muestra más de lo imprescindible de la sustitución de La Casta Política por unos políticos que realmente tengan como único fin la protección, la preservación de la "res publica"; o sea, del interés y el bien común. Personalmente creo que quienes somos, coloquialmente hablando, de derechas somos más autocríticos que los de izquierdas y, por tanto, el castigo al PP será severo en las urnas, por lo que sus jerifaltes (si sobreviven al tsunami electoral) tendrán que reflexionar (si se van, mucho mejor). Sólo espero que, efectivamente, haya baja abstención de "la derecha" y mucha votación a partidos "de derecha" alternativos al PP.

José Luis González Quirós dijo...

Le veo optimista, y creo que hay que serlo, aunque nos equivoquemos

Anónimo dijo...

Que alguien de derechas generalize que los de derechas son mas autocriticos que los de izquierdas es, en si mismo, un contraejemplo.

José Luis González Quirós dijo...

Para Anónimo. Bien visto, el ingenio nunca está de más, pero la lógica es de difícil aplicación a las generalizaciones, me parece, y esta lo es. Claro que es típicamente de izquierdas, o de derechas, creer que todas las virtudes posibles son propias y de nadie más,