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martes, 19 de noviembre de 2013

Los políticos

La imagen de los políticos continúa deteriorándose, y no creo que pueda considerarse injusto. Pero creo que hace falta que muchos se preguntan qué hacen para evitar esa plaga de malos políticos, de personajes mediocres, de aprovechados y corruptos. Me temo que la mayoría se limitará a maldecir, pero habría que encontrar la manera de hacer algo más positivo. Para empezar, propongo no solo criticar, sino elogiar, especialmente a los adversarios que no sean desesperadamente malos. Una de las razones por las que los políticos pueden ser unos mantas es porque gozan del beneplácito incondicional de los suyos, por el mero hecho de serlo. Pero, además de constatar que muchos políticos no son nuestros sino suyos, si empezamos a preferir al adversario bueno frente al correligionario pésimo puede que logremos algo: no hay que empeñarse en que todos los adversarios son de lo peor. ¿Se imaginan, por ejemplo, lo bien que podría irnos si el PP hubiese tenido un líder con el arrojo de Zapatero? Sé que es una pregunta irritante, pero piénsenlo un poco y verán que no está tan mal traída. 
El porvenir de Telefónica

1 comentario:

A. Aghini dijo...

Su planteamiento implica que haya algún político al que considerar aceptable. Estamos lejos de eso. Dan que pensar las recientes (y muy poco difundidas) declaraciones de un ministro (no se especificó más en la información), quien declaró "O encontramos el modo de salir de esta crisis económica, o nos echan del poder por las urnas": dejó claro que NO TIENEN NI IDEA de cómo resolver el problema, porque si la tuvieran no se habría expresado en esos términos simplemente porque sabría que no se les iba a echar del poder; más bien al contrario: se les alabaría porque hubiesen demostrado ser capaces de solucionar tan grave problema. Por tanto: si a un Zapatero le sucede un incompetente (y encima falsario: nos oculta y enmascara su incompetencia) Rajoy, ¿quién nos queda?
En lugar de existir una alternativa aceptable cierta, tenemos (desde mi perspectiva) dos posibilidades teóricas (aún tienen todo por demostrar): Albert Rivera y Rosa Díez. Salvo que ustedes encuentren el modo de aprovechar (siquiera a medio plazo) la lenidad e incompetencia de Rajoy&Co. para regenerar éticamente y en términos de eficacia al PP. Que falta hace.