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martes, 21 de enero de 2014

Generosidad intelectual

En un país que ni siquiera suele ser intelectualmente generoso con los muertos, a los que apenas se elogia cuando ya no pueden gozar del aprecio hecho, no cabe extrañarse de que se interprete la política, que, al fin y al cabo es arte competitiva, de la manera menos generosa posible. Viene esto a cuento de las formas en que se ha recibido la noticia de la aparición de VOX. Al margen de los elogios, que han sido generosos y abundantes, ha abundado mucho la crítica. No me molesta que así haya sido, lo que me gusta menos es que las reacciones adversas o supuestamente neutrales hayan sido tan escasamente simpáticas. Era obvio que algunos o muchos tratarían de colocarnos a la derecha del PP, sin advertir que, con el significado habitualmente admitido de las palabras, difícilmente puede decirse eso de una agenda reformista tan nítida y liberal como la que proponemos: una reforma de la democracia y del Estado que potencie la participación y el interés de los ciudadanos, una ley de partidos que evite su conversión en bandas al servicio de oscuros intereses,  y una liberalización de fondo de la economía. Está claro que aunque muchos hacen ejercicios de miopía interesada, otros son directamente miopes. 
Movistar 3

2 comentarios:

A. Aghini dijo...

Aunque quizá sea imposible, de no serlo tendría mucho interés poder averiguar cuántos españoles son conscientes de que el que la soberanía popular reside en todos y cada uno de nosotros implica la responsabilidad de aprender a ejercer dicha soberanía (¿y cuántos realmente querrían aprender a hacerlo?), y de que dicho aprendizaje implica, entre otras cosas, el no adoptar inconsciente pero efectivamente la actitud de pasividad que conlleva a la miopía.
Creo no equivocarme al pensar que para la sociedad española (genéricamente considerada)la democracia aún le viene grande, y que tiene que aprender a comprenderla, y a ejercerla con solvencia. De otro modo no entiendo que las más recientes encuestas establezcan que más de siete millones de votantes optarían por el actual PP, y otros siete votarían o al actual PSOE o a la actual IU. ¿No cabe concluir que tenemos la situación y el gobierno que nos merecemos?

Julio dijo...

Los que le critican de forma negativa a uno siempre son miopes, o, seamos francos, directamente unos burros sin disculpa. Sin embargo, los que le felicitan y le admiran a uno, y traban buena relación sus ideas, y le tratan con calidez y le distinguen con sus mejores deseos, esos ejercen la generosidad y tienen una mirada amplia y precisa de las cosas. Sí señor, de una persona como usted no es esperable menos intrepidez en la arrogancia. En esta etapa de estupidez nacional en que todos estamos sumergidos, puede que su partido tenga un buen futuro. ETA y dolor víctimas mediante, claro.