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domingo, 26 de enero de 2014

Más sobre el descarrilamiento, una respuesta a José Luis Cerdán

Repito aquí la contestación que le ha dado a un viejo amigo que había posteado el comentario del viernes por creer que tiene interés general.

Querido José Luis:

Parece bien establecido que cuando se produce una catástrofe es porque han fallado una serie de cosas entre las que no existe una conexión necesaria, una cadena desafortunada de azares. Además de eso, parece razonable suponer que en un tren de alta velocidad debiera existir una serie de precauciones técnicas  que impidan que un error humano ocasione una matanza. Yo no hablo de culpas, eso se lo dejo a otros, pero no me negarás que hay una evidente diferencia entre lo que ocurrió con el naufragio del Prestige, sin víctimas humanas, y lo que se está intentando hacer que pensemos con este descarrilamiento. Tu eres ingeniero, creo recordar, te voy a hacer una pregunta muy simple: ¿das por hecho que el tren, un tren inaugurado a toda prisa por PSOE y luego reinaugurado y aireado por la señora Pastor reúne todas las condiciones? ¿Te consta que haya sido debidamente homologado? No es demasiado difícil ver que el tren accidentado entra bien en la curva, y como, en unas décimas de segundo, la enorme masa de la locomotora de cola empuja al convoy, que por diseño es muy ligero, y lo descabalga de la vía. Parece como si el freno del tren y el de la locomotora trasera no estuviesen bien sincronizados, perdona mis deficiencias de expresión técnica. ¿No es eso algo que tendría que ser imposible? Hay muchas más preguntas como esta, pero como, en el fondo, existe una responsabilidad conjunta de los dos grandes partidos, y de grandes empresas, nadie va a empujar la investigación como no lo haga el juez contra viento y marea, o el sindicato de maquinistas para defender a un compañero, y, entre unos y otros, van a tratar, y tal vez consigan, que la cosa se archive bajo el cómodo marbete de fallo humano. Es obvio que una compleja maraña de intereses de todo tipo está tratando de encausar al que cometió el último fallo, pero hay otros, sin duda, y no puede haber una democracia que se respete si no se investigan a fondo este tipo de cosas, y no solo las que escogen los progres para dar leña cuando les apetece, que ya se ve que no es siempre. Un abrazo, 

Las gafas de la policía

3 comentarios:

José Luis Cerdán Vallejo dijo...

Querido José Luis: El problema de Angroix, el problema de Patraix, el problema del límite de velocidad en autovías y autopistas, es que se proyecta un trazado para una velocidad específica de seguridad a lo largo de su recorrido. En el caso de que los convoyes se alimenten de energía de la propia infraestructura, se tiene la posibilidad de independizarlos de la acción del conductor(T4). No era el caso de Angroix y Patraix en los que el conductor debía hacer caso de las señales para la limitación de la velocidad del convoy. ¿Que se podía haber instalado el sistema de seguridad T4 o proyectar un trazado para no bajar de 200 Km/h?¿Que se podía haber proyectado el trazado de autovías y autopistas con una velocidad específica de 200 Km/h. Por supuesto, pero a un coste y a un tiempo de ejecución todavía mayor, al aumentar exponencialmente el número de túneles y viaductos.
Estas variables (euros, tiempo) son las que cuenta para un ministro bachiller superior y una ministra médico.
¿Cuantos motoristas circulando a la velocidad permitida, han tenido problemas con las biondas?

José Luis González Quirós dijo...

No comparto tu actitud ante este problema (¿qué es Patraix?) y creo que cuando se diseña un ferrocarril de alta velocidad hay una serie de factores de sentido común, y otros legales, que, en este caso, se han orillado por las prisas electorales. Por supuesto siempre se puede gastar más, pero eso no significa que se haya gastado lo razonable, y de manera razonable, como para poder descargar toda la responsabilidad en un maquinista.

José Luis Cerdán Vallejo dijo...

Patraix es un barrio y una estación del metro de Valencia. En su entrada hay una curva similar a la de Angroix (velocidad máxima 80). El día que nos visitó Benedicto XVI, hubo un accidente con 47 muertos, al tomar un convoy la curva a más de 80. Canal 9 tardó hora y media en dar la noticia después de la de la llegada del Papa. En ambas curvas, ¿cuantos
convoyes pasaron antes y después de los accidentes, sin ninguna incidencia?