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martes, 25 de febrero de 2014

Vivianne y la pequeña Europa

Las declaraciones de Vivianne Reading recomendando  que se negocie con Cataluña sin líneas rojas son lamentables; es verdad que el conjunto de lo que ha dicho es más correcto, pero ese desliz es típico de la pequeñez de ánimo que se apodera de algunos comisarios y euro-responsables, de la jibarización burocrática y blandengue del gran proyecto político que podría ser Europa. España no tiene nada que negociar con Cataluña, querida VR. Ya sé que se puede considerar un error sin demasiada mala intención, pero desde Freud sabemos que hay errores sin importancia que denuncian otros mayores, y lo que eso indica es que usted no sabe muy bien ni dónde está ni qué demonios es Europa, y, menos, qué debería ser, y eso es muy sintomático de un mal mayor, de que a usted la camisa europea le sobra por los cuatro costados, y así nos va. 

domingo, 23 de febrero de 2014

Aquí ya miente hasta ETA

Entendámonos, ETA ha mentido siempre, porque su propósito y su acción sólo pueden concebirse en medio de una gigantesca mentira sobre la historia, el poder y la violencia. Pero fuera de eso, ETA solía decir la verdad, era fiable. Es evidente que ya no lo es, que su decadencia o agonía, que no desaparición o disolución, ha hecho que se contamine del feo vicio de mentir que inunda la política española. Miente, evidentemente, al decir que entrega las armas, pero miente como miente el político que dijo que hay brotes verdes, o el que dice que estamos saliendo de la crisis sin haber hecho realmente nada por conseguirlo, sin haber actuado sobre las causas que la provocan, o como miente el corrupto que dice que perdía dinero con la política, o el que dice ser liberal y sube impuestos, o el que juega a manipular votos con la innoble excusa de la legislación sobre el aborto. 
La mentira es un arma poderosa, pero no puede ser la única arma, y es, sobre todo, el arma de quien no cree lo que dice, de quien se sabe, en el fondo, vencido. Se miente porque se desprecia al elector, al ciudadano y se seguirá mintiendo mientras la gente no castigue a quienes nos desprecian y nos humillan con mentiras tan gruesas y burdas que nadie medianamente sensato podría nunca creer, mentiras como las de ETA.

sábado, 22 de febrero de 2014

Un excelente análisis político

Los tópicos y las medias verdades circulan con enorme rapidez y facilidad porque no hay nada más simple que entender algo a medias. Esto que es verdad en casi todos los terrenos, es especialmente cierto en política y decisivamente importante en lo que se refiere a los supuestos análisis del comportamiento y las preferencias del electorado. En particular, el supuesto saber acerca de la naturaleza precisa de la llamada  escala ideológica derecha/centro/izquierda ha causado muchos malentendidos y errores de bulto. Por eso es un auténtico placer intelectual leer un análisis bien hecho como el de Miguel Ángel Quintanilla en Páginas digital (primera entrega, y segunda parte). Cualquiera que sea mínimamente amigo de la reflexión y de averiguar la verdad sobre nuestra situación política recibirá un potente fogonazo de luz que deshará alguna que otra tiniebla torpe, perezosa y malintencionada. 

martes, 18 de febrero de 2014

Política de capricho

Muchos tienden a creer que sólo se puede apoyar a una fuerza política con la que se coincida al ciento por ciento, y puede que algunos tengan la suerte de conseguirlo, pero no es lo normal. Las fuerzas políticas nacen del compromiso con un objetivo común claro y del acuerdo de sus componentes sobre la mejor manera de conseguirlo, pero es casi imposible pretender que un colectivo se pronuncie siempre y en todo conforme a nuestro personal gusto y criterio. Cuando un partido es democrático, y en Vox nos hemos empeñado en serlo, se parte de un consenso amplio en los objetivos políticos, se aprueban unos principios y se elaboran unas políticas que han de obtener la aprobación de todos, pero que no siempre recogerán al ciento por ciento lo que cada cual pueda desear. Esta es la grandeza de la política, ceder en lo que se pueda ceder para no renunciar a lo esencial, a eso en lo que no caben dudas ni cambios, y lo que esencial para Vox está muy claro. 

domingo, 16 de febrero de 2014

Metáforas de la política

En España está tan desprestigiada la política que muchos tienden a pensar que la política debiera reducirse a defender las propias convicciones, menos aún, a tenerlas. No está mal exigir convicciones a los políticos, pero las convicciones son solo la base de la política, solo con ellas no se construye ningún edificio, salvo que se trate de un monumento a la autocomplacencia. Las convicciones son necesarias, pero no suficientes. Platón, nada menos, comparó en El Político al buen gobernante con el tejedor, con alguien que sabe conjuntar hebras distintas para hacer un tejido más sólido. Eso es lo primero que tiene que hacer un político, tejer, aunar, crear una red fuerte, un entramado en el que las hebras diversas se potencien, se defiendan y, por ello, se hermosean. Eso es lo que ha hecho grandes a las grandes naciones, y esa ausencia de grandeza en la situación española nos está llevando a la ruina histórica y económica a España y a todos los españoles. Nos merecemos políticos de verdad, con convicciones, pero con el arte de tejer muy suelto, sabiendo que el destino colectivo, de una nación, de un partido, dependen de la sabiduría, la paciencia y la prudencia del tejedor, no basta con decir muy alto cuatro verdades, hay que persuadir, que juntar, que tejer, y estamos demasiado deshilachados como para olvidarlo.

jueves, 13 de febrero de 2014

Europa, Europa

No estaría de más que ante las elecciones europeas nos preguntásemos qué es lo que nos falta para dejar de hablar de Europa como algo, a la vez, extraño y admirable, aunque cada vez menos, según se oye a muchos. La izquierda más empeñada en parecer radical y moderna se ha convencido de que puede ser rentable presentarnos una Europa hostil que, absurdamente, al parecer, quiere que se le paguen las deudas. Nos han acostumbrado tanto a echarle la culpa a Europa de cualquier reforma aparentemente antipática que corremos el riesgo de que deje de ser un ideal y se convierta en una madrastra. Ese es el error que hay que combatir: Europa puede seguir siendo un ideal y debe seguir siéndolo, pero no podemos consentir que la conviertan en el chivo expiatorio. 
El problema no es que los europeos quieran cobrar los préstamos, el problema es que no aprendemos a vivir con el fruto de nuestro esfuerzo y nos dedicamos a a gastar lo que no tenemos, a vender la soberanía. Los demagogos acuden luego a la soberanía, pero quieren olvidarse de que hemos gastado lo que no tenemos y que, salvo para los que crean  ingenuamente en la revolución, no es sano ir por el mundo sin pagar las deudas y sin dar la sensación de que esa es una obligación de la que se puede prescindir alegremente. 
De Europa tenemos que aprender rigor, limpieza, sentido estratégico, democracia y participación... y dejar de dar lecciones tan malas y con tan poco fundamento. 
Adiós, por un tiempo

miércoles, 12 de febrero de 2014

Luz, más luz

Me permito copiar lo que me dice un amigo que sabe sobre las últimas invenciones del ministro Soria en materia de electricidad, contadores de la luz y demás magnas reformas. Todo menos entrar a fondo en un asunto que va a peor, que es lo que pasa siempre con lo que no se sabe o no se quiere o no se puede arreglar:

“La enésima ocurrencia del gobierno –como de los anteriores- ante el insoportablemente alto coste del recibo de la luz y del déficit eléctrico se debe a lo de siempre: no reconocer que tenemos una electricidad carísima por culpa de las subvenciones a las renovables y todo tipo de impuestos directos e indirectos, es decir, por culpa de los políticos que han mandado en España en los últimos 30 años. Todo lo que no sea bajar cada año esas subvenciones y la fiscalidad abusiva es marear la perdiz y seguir con un sistema eléctrico que es, o carísimo para los particulares y empresas consumidoras, o inviable financieramente para los productores o inversores, o ambas cosas a la vez (como ahora). Habría que bajar cada año los subsidios e impuestos en el recibo eléctrico de forma sustancial, hasta que el recibo de la luz baje al menos un 30% - 40%, suponiendo que los costes de las materias primas energéticas se mantengan en sus niveles actuales”

martes, 11 de febrero de 2014

Los afiliados de Vox

Con frecuencia me preguntan sobre los afiliados de Vox y contesto lo que voy sabiendo, cuántos son, ahora mismo pasamos de tres mil, cómo son, lo que no es tan fácil, porque todavía no los conozco a todos, y qué pretenden al afiliarse. Esto último me parece de enorme interés, aunque no sea fácil dar una respuesta, digamos, científica, porque hay una enorme variedad de casos y situaciones. Se trata, obviamente, de un impulso de generosidad y de responsabilidad que, en ocasiones, va acompañado de una legítima ambición política personal, y en otras se reduce a una exigencia moral de contribuir a mejorar una democracia sobre cuyos defectos apenas hay dudas, pero hay una cosa que quiero resaltar y que me ha producido una gran satisfacción: el altísimo número de personas sin ninguna historia previa de afiliación, con un entusiasmo grande y una preparación profesional y humana muy alta. Esto, como es lógico, me llena de orgullo, saber que estamos contribuyendo a que se renueve el personal que dedica una parte de su tiempo a los asuntos públicos, a los temas de interés general, y que está dispuesto a intentar hacer un partido en el que la democracia sea algo más que un título legitimador de la representación formal, que la democracia interna se convierta en una realidad y en un factor que potencia la participación y la libertad política, el debate civilizado y cortés, el hablar de las cosas reales y no solo de los tópicos políticos archimanoseados y que, en el fondo, ni mueven a nadie ni interesan gran cosa. Ver cómo todos estamos aportando nuestro granito de arena a un proyecto político ingenuo, ambicioso y renovador me da la energía que los años me discuten, o eso espero.

viernes, 7 de febrero de 2014

La organización

Siempre he pensado que las mayores dificultades de la democracia en España derivan de factores culturales. Ahora estoy experimentando en carne propia alguno de esos defectos tan españoles, aunque sea un tópico, como poco simpáticos. Nos cuesta trabajo organizarnos, abreviar, saber cuándo hay que tomar decisiones, distinguir lo esencial de lo que no es del caso, y mil cosas más. Nos faltan, en último término, buenas tradiciones y eso es en lo que hay que esforzarse más, en crearlas. En eso estamos, pero sin incurrir en un feo defecto, el pesimismo, el desánimo, el pensar que los problemas siempre los causan los demás, siendo autocríticos, y todo lo bien educados que podamos ser. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

El no de Ciudadanos

En Vox habíamos dado toda clase de muestras de estar dispuestos a acudir a las elecciones europeas en coalición con los pocos partidos con que compartimos un ideario de respeto a la democracia, de renovación política, y, en consecuencia, de aprecio a la unidad nacional, al imperio de la ley y de denuncia de las supercherías para implantar privilegios y desigualdades. En estas elecciones se podrían olvidar otros factores como, por ejemplo, la orientación política, más o menos liberal, más o menos estatista, y otras cosas relativamente secundarias en el momento actual de España. Se trataba de unir para abrir un hueco a fuerzas renovadoras, pero no ha sido posible y, lo que es peor, ha habido cierto mal estilo al desechar la posibilidad con un mohín afectadamente despectivo. Vamos que Ciudadanos ha hecho con Vox lo que UPyD le había hecho, y mal en ambos casos. En política, como en la vida, es más fácil predicar que dar ejemplo: mucho hablar de lo que nos une, pero, a la hora de colaborar, yo con lo mío que lo mismo tú me arrebatas algo. Es una pena por lo que denota, no por lo que pueda suponer. En particular, pienso que Ciudadans se equivoca doblemente, que puede sufrir con una doble pinza entre Vox y UPyD, por aceptar la alineación más clásica. En fin, que el elector decida, que siempre es bueno, aunque puede lamentar que no le hayan dejado intentar lo mejor. 

martes, 4 de febrero de 2014

El pudor político

Pido disculpas a mis lectores, pero he de dedicar más espacio a la política, habida cuenta de la aventura en que me he metido, o sea Vox. Procuraré, con todo, conservar una cierta independencia de criterio, una higiene. No se puede criticar, como voy a hacerlo, a los talibanes  que insultan, calumnian y tratan de despreciar al adversario, a ese al que ni se nombra, haciendo lo mismo. De todas formas, esa manera de tratar al público al referirse a terceros es una muestra inequívoca de lo que piensan de nosotros, que somos bobos. Creo que en política el pudor exige defender lo que se cree sin pretender que de eso dependa el destino último del universo, la salvación de las almas o el futuro de España. Somos agentes de un gran drama, y tenemos que procurar cumplir bien el papel que se nos asigna, pero sin sobreactuar que es  poco elegante.
Tuits peligrosos